Beatificación Hna. Ma. Crescencia: Crónica y fragmentos homilía Card. Amato

En un clima de profunda fe y entusiasmo, el sábado 17 de noviembre, en la ciudad bonaerense de Pergamino fue beatificada la Hermana María Crescencia Pérez, Sor Dulzura, como se la conocía en el seno de su comunidad.

Los miles de peregrinos comenzaron a llegar al Circuito "El Panorámico" bien temprano en la mañana muchos de los cuales participaron de la vigilia llevada a cabo la noche anterior.

Antes de iniciarse la celebración y en las instalaciones de una escuela aledaña al predio, las máximas autoridades eclesiásticas presentes –Cardenal Angelo Amato delegado del Papa para la beatificación, el nuncio apostólico en la Argentina Emil Paul Tscherrig, monseñor José María Arancedo presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Héctor Cardelli obispo de San Nicolás de los Arroyos, el presbítero Carlos María Pérez, sobrino de la nueva beata- se reunieron con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli.

Luego, y en un momento de privacidad, fueron juntos a venerar a los restos de la Hermana María Crescencia a la capilla del Colegio del Huerto, en el centro de la ciudad pergaminense.

De la misa de beatificación participaron aproximadamente 130 seminaristas, 300 sacerdotes y 60 obispos. Cientos de servidores laicos, scouts, junto con Defensa Civil y la Cruz Roja cuidaron a los peregrinos durante la ceremonia.

Estuvieron presentes el secretario de culto de la Nación Guillermo Oliveri, el embajador argentino ante la Santa Sede Juan Pablo Cafiero, el Director General de Cultos de la Nación Luis Saguier Fonrouge, el secretario de Culto de la provincia de Buenos Aires Enrique Moltoni, el intendente de San Nicolás Dr. Ismael José Passaglia, junto a otras autoridades provinciales y municipales.

Delegaciones de la Congregación de las Hermanas del Huerto provenientes de Italia, Bolivia, Paraguay, Brasil, EE.UU. Chile, India, Uruguay y el Congo dieron color con las banderas de sus países y vistiendo remeras alusivas al acontecimiento de la beatificación.

La ceremonia contó con el aporte de una intérprete para sordos, se realizó una simbólica suelta de globos color violeta, color que, junto con el blanco, embelleció desde las flores tanto el altar como todos los elementos utilizados para la ornamentación.

En clave folclórica y bien rítmica, un coro de casi 40 voces entonó las canciones antes y durante la misa, aportando alegría desde la música.

María Sara Pane, la mujer que vivió el milagro de la curación de una enfermedad terminal por intercesión de la nueva beata, participó de la misa junto a su familia.

Una reliquia de la nueva beata se exhibió durante la misa.

Al finalizar la celebración, dirigieron unas sentidas palabras algunas de las personalidades presentes:

Monseñor Héctor Sabatino Cardelli agradeció al cardenal Amato y a todas "las personas que colaboraron con la causa de Crescencia, especialmente a los obispos que lo precedieron, monseñor Castagna y monseñor Maulión, junto con el mancomunado trabajo con las hermanas del Huerto".

Hna. Terezinha María Petry, Superiora General de la orden de las Hijas del Huerto, también agradeció el esfuerzo desplegado y destacó que Crescencia es "modelo de santidad", en ella "Dios nos regala una vida que atrae y que suscita simpatía, adhesión y devoción".

Monseñor Gaspar Quintana, obispo de Copiapó, agradeció especialmente a "las delegaciones de otros países" y a la "Virgen María que nos entregó a Jesús para poder calcar su imagen en nuestros corazones en la persona de María Crescencia".

Dr. Héctor María Gutiérrez, intendente de Pergamino, agradeció a quienes peregrinaron y, muy emocionado, dijo que "a partir de ahora Pergamino será la ciudad de Crescencia".

Fragmentos de la Homilía del Cardenal Ángelo Amato, Prefecto para la Congregación para las causas de los santos y representante del Santo Padre Benedicto XVI para la Beatificación de la Venerable Sierva de Dios Hermana María Crescencia Pérez, Hija de María Santísima del Huerto

"Es una gran alegría para la Iglesia entera, pero sobre todo para la Iglesia Argentina, la beatificación de hoy de Sor María Crescencia Pérez, dignísima hija de vuestra noble nación."

(…)

"El Santo Padre Benedicto XVI, que se siente tan cerca de vosotros (…) ha visto (…) una consagrada que ha vivido heroicamente la caridad evangélica con sencillez, con humildad y con cariño.

Sor Dulzura -así llamaban a la nueva beata- tuvo una existencia totalmente concentrada en el amor a Jesús Eucaristía. Los testigos afirman que llevaba una vida casi angelical."

(…)

"Enseñaba con pasión el catecismo a los pequeños y a los grandes, yendo también a los barrios más pobres de la ciudad. (…) Su jaculatoria constante era ‘Hágase la voluntad de Dios’."

(…)

"Es importante notar que esta sensibilidad con los pobres la había aprendido en la escuela de sus padres profundamente cristianos."

(…)

"La Beata María Crescencia encarna en sí misma tanto la actitud de escucha profunda e interior de María como el dinamismo operativo de Marta ocupada en mil tareas de la casa."

(…)

"¿Qué nos dice a nosotros la nueva beata? (…) Nos invita a reforzar nuestra fe en Dios (…), a la imitación de su vida de santa (…). Es presentada por la Iglesia como intercesora nuestra ante Dios Trinidad. (…) Nos exhorta a la amabilidad, a la serenidad, a la alegría.(…)"

"Si la Iglesia entera se alegra por esta hija suya predilecta, Argentina puede estar orgullosa de haber dado a la patria una gran benefactora de la humanidad. Amén."

Fuente: ECOS CEA | Oficina de Prensa de la Conferencia Episcopal Argentina

Fotografías: Daniel Rodríguez – Nelson Pollicelli

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