“La Beata Laura Vicuña nos habla con fuerza acerca de la lógica que tiene la edificación del templo espiritual”

106Ayer por la tarde, el Obispo de Mar del Plata, Monseñor Antonio Marino; dedicó el templo y el altar de la localidad de Ostende, Pinamar; en honor a la Beata Laura Vicuña. De le celebración participó el recientemente nombrado Obispo auxiliar de La Plata,

Mons. Alberto Bochatey. También estuvo el párroco del lugar, el Presbítero Pablo Etchepareborda y otros sacerdotes que acompañaron en este importante acontecimiento para la Iglesia particular.

“Me complace contemplar la muchedumbre de fieles congregados en esta capilla, que honra como patrona a la Beata Laura Vicuña, en el día de su fiesta litúrgica. Es también la ocasión en la que procedemos a la solemne dedicación de este templo y de su altar.

Los ritos de dedicación de este recinto y de su altar contienen una maravillosa pedagogía sobre el misterio de la Iglesia como templo espiritual en cuya edificación todos tenemos parte. Y la Beata Laura Vicuña nos habla con fuerza acerca de la lógica que tiene la edificación del templo espiritual, y que ella en su corta edad asimiló tan profundamente”; inició diciendo en su homilía el Obispo de Mar del Plata.

“Al mismo tiempo que constituimos ese templo a modo de piedras vivas, también llevamos la responsabilidad de intervenir en su construcción hasta que el mismo alcance las dimensiones de la sociedad, del mundo y de la historia. Todos, por tanto, debemos tener conducta edificante” resaltó Monseñor Marino, haciendo  alusión a la imagen de los cristianos como piedras vivas que edifican a la Iglesia de Cristo.

Posteriormente, Marino se refirió a la vida de la joven beata a la cual se dedicó el templo, “si los ritos nos hablan del misterio de la Iglesia, la Beata Laura Vicuña, por su parte, nos habla sobre el modo concreto de su edificación. Lo hace con la sabiduría regalada por Dios a sus santos, al margen de estudios, por simple contacto y familiaridad con las realidades sobrenaturales”. Y añadió “rememorar su  breve vida, que ni llegó a los trece años, es alabar a Dios, que en todo tiempo y lugar puede obrar los prodigios de la santidad, en toda edad y condición social”.

Luego de la homilía el Obispo procedió a realizar los ritos con los cuales se dedicó el altar y el templo, ante la mirada atenta y silenciosa de los presentes tanto locales como turistas que visitan la costa atlántica.

Homilía completa en la dedicación del templo Laura Vicuña