En la Semana Vocacional el Obispo instituyó acólitos y lectores

Ayer por la tarde, el Obispo de Mar del Plata, Monseñor Antonio Marino instituyó en el ministerio del lectorado y acolitado a seminaristas diocesanos. La celebración se realizó en la Iglesia Catedral ante centenas de fieles que acompañaron a estos jóvenes.
Gastón Buono y Juan Cruz Mennilli (de la Parroquia Asunción de Mar del Plata) recibieron del obispo el lectorado, mientras que Cristian Basterrechea (de la Parroquia San Antonio de Mar del Plata) y Sebastián Vercellone (de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de Necochea) fueron instituidos en el ministerio del acolitado.

En el marco de la semana vocacional, que se extiende desde el sábado 2 y hasta el domingo 10 de enero, monseñor Marino, llamó a los fieles que participaron de la misa a compartir la inquietud por un número suficiente de vocaciones en la Iglesia. Por ello, los exhortó a rezar pidiendo que más jóvenes se animen a asumir la vida consagrada: “la solución del problema comienza poniendo en práctica el pedido del Señor, que nos indica rogar al dueño de los sembrados para que envíe trabajadores a la cosecha”.

Asimismo, recordó palabras de su mensaje para la semana vocacional, en el que había llamado a un compromiso de toda la comunidad de fieles e indicado que hay una responsabilidad “en el entorno inmediato, eclesial, familiar y social que deben favorecer en diversa medida la opción vocacional”.

Homilía del obispo (encontrala aquí completa)

Monseñor Marino recordó en la celebración que la institución de los ministerios es una tradición de la Iglesia de rito latino, que en 1972 fue reformada bajo el pontificado del siervo de Dios Pablo VI para mantener “lo más útil y apropiado” y establecer las exigencias a los candidatos al orden sagrado.

Además, el obispo recordó a los nuevos lectores que su tarea está en ejercer la lectura de la Palabra de Dios en la asamblea litúrgica, ya sea en la misa o en otras celebraciones sagradas, además de instruir a los fieles “en la digna recepción de los sacramentos”.

A los acólitos, el prelado les recordó que el ministerio “los aproxima y compromete más con el altar del Señor y la celebración de los sagrados ministerios”. Les indicó, a su vez, que su tarea consistirá en asistir al diácono y al sacerdote en las funciones litúrgicas y actuar como ministro extraordinario de la Eucaristía cuando faltan los ministros o están imposibilitados por enfermedad.

El prelado no olvidó recordar el empeño que el papa Benedicto XVI ha puesto en su pontificado para realzar la liturgia y los animó a trabajar con esmero por la celebración y la conciencia del carácter sagrado de la misa y otras celebraciones sagradas.

Homila lectores-aclitos 13.doc