El Obispo alentó a los jóvenes a seguir poniendo gestos concretos por la paz

Pidamos a Jesús que ponga paz en nuestro corazón, un corazón sanado por la gracia se vuelve difusor de la paz”, expresó el Obispo de Mar del Plata, durante la oración que presidió en el Primer Congreso Callejero por la paz, realizado días atrás en la Plaza Vieja Usina del Puerto. Lo acompañaban en el escenario, los jóvenes del grupo “Aquí Estoy”, de la parroquia Sagrada Familia, quienes fueron los artífices y organizadores del congreso que movilizó a más de mil personas que durante todo el día se hicieron presentes en esta actividad.

“Felicitaciones a ustedes por este tipo de actos, son pedagógicos. Las palabras instruyen pero los símbolos y los gestos nos educan con mayor eficacia. Comprometernos en venir, es poner gestos concretos para la paz, así vamos educando y aprendemos a transmitir estos valores a los demás. Quiero alentarlos, para la Iglesia, la juventud es un tema de especial cuidado porque ustedes son el presente y el futuro; de la formación actual dependerá la calidad con la que se vivirá en sus hogares y también en la sociedad”, les dijo el obispo a los jóvenes organizadores y también a todos los presentes reunidos.

Luego de presidir la oración por la paz, monseñor Marino recorrió los stands que estuvieron durante todo el día: exposición de trabajos por la paz del Colegio Colinas de Peralta Ramos y de la Sagrada Familia, plegado de grullas en papel, y una paloma por la paz hecha por los Scouts con tapitas de plástico que luego fueron donadas al Hospital Garraham. Los jóvenes de la parroquia San Benedetto animaron a todos los presentes a pintar sus manos y estamparlas en una bandera de más de 10 metros, incluso el obispo dejó su marca. Uno de los protagonistas de la jornada fue el mural por la paz, que fue pintado por jóvenes, niños, adultos, religiosos, todos quisieron dejar su huella.

El desarrollo del congreso

El “Primer congreso callejero por la paz”, llevó como lema “Dale una oportunidad a la paz”, y desde las 10 de la mañana hasta las 19.30 se realizaron diversas actividades. Por la mañana, se presentó la Asociación Civil Alfredo Marcenac, con la propuesta “Educar por una cultura de paz”, en la que a través de diversos conceptos destacaron la importancia de que no se puede vivir en paz, si aún hay personas que portan armas.

Posteriormente hubo presentaciones de los Colegios Sagrada Familia y Jesús Obrero, bandas jóvenes como Verbo Carne, Ámbar-Santos en Rock, Midrash, Parrockeros, Sentido Manifiesto, Black Hawk Crew, Popper y el Coro Namasté, con capacidades diferentes. El final de la jornada estuvo a cargo, del premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel y de la ex – modelo, Natty Petrosino, más conocida como la Madre Teresa argentina.

“Conocernos, amarnos, saber que todos tenemos dentro nuestro la esquirla de Dios. Me siento muy emocionada, todo esto será posible con todos ustedes que el mundo no se destruya, si empezamos a construir con estos jóvenes, vamos a poder revertir el peligro que hay en el mundo, trabajando por la paz a partir de nosotros. La palabra paz, la etimología, viene del pobre, si ordenamos nuestra vida, si empezamos a ser mejores, vamos a cambiar el mundo” expresó Natty Petrosino.

“La paz es posible. Quiero hacerles una pregunta, ¿a ustedes les gusta hacer lío? Hace poco estuve con el Papa Francisco, y saben que en Río de Janeiro, los invitó a hacer lío. Pero ¿qué es hacer lío? Luchar contra las injusticias, la pobreza, el hambre, la miseria. Es ser rebeldes, frente frente a las necesidades que hoy vive nuestro país y la humanidad. Si no somos rebeldes, no podemos cambiar la situación. La paz no se regala, es una conquista permanente de las personas y de los pueblos. Es fundamental pensar en las relaciones humanas, nadie puede dar aquello que no tiene, si nosotros no tenemos la paz, en nuestro espíritu, en nuestra mente no podemos compartir la paz”. “Para ser felices nos tenemos que compartir, ese es el camino de la paz, no es la ausencia del conflicto, porque en la paz pasan muchas cosas, es una dinámica permanente de la vida. Cuando compartimos la vida con otros, es cuando encontramos la paz”, destacó Pérez Esquivel. Luego junto al Coro Namasté, cantó “La voz por la paz” el artista, Odino Faccia.

Al finalizar, el ministro de cultura de la Provincia de Buenos Aires, Jorge Telerman, en nombre de la ministra Cristina Álvarez Rodríguez, le entregó al Padre Hernan David, una mención como “forjador de paz”, reconocimiento que el sacerdote quiso compartir con los jóvenes que con “tanto empuje” organizaron el Congreso Callejero, y con todas las personas que en el silencio y día a día trabajan por la paz de nuestra sociedad.