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Queridos hermanos:

Tuve la gracia de Dios, esta mañana romana del 30 de octubre, de concelebrar
la Santa Misa con el Papa Francisco en la Capilla de la Residencia de Santa
Marta donde él vive. Dos obispos y seis sacerdotes concelebramos y unas 30
personas más entre laicos, religiosas y sacerdotes asistieron a la
celebración. Hizo la Misa votiva de San José y centró su prédica, a la luz
del evangelio del día, en Jesús como puerta y habló de la Iglesia de puertas
abiertas como símbolo de lo que realmente la Iglesia tiene que ser y hacer
ante el mundo de hoy. Todo muy sencillo, sobrio y profundo a la vez. A mí me
pidieron que distribuyera la Sagrada Comunión.

Luego de la Misa, el Papa Francisco se sentó en un banco del fondo de la
Iglesia para hacer su acción de gracias. Luego de unos 10 minutos se dirigió
al atrio de la Capilla y comenzó a saludar uno por uno a todos los que
participaron de la celebración.

Cuando me tocó a mí le transmití el saludo de nuestro Obispo, Mons. Antonio
Marino y de toda la Diócesis de Mar del Plata. Le entregué las cartas y
regalitos que muchos de ustedes me alcanzaron. Le di luego las cajas con los
alfajores de las Carmelitas; la de Milagros del Cielo y la de la marca más
famosa de Mar del Plata. Quedó muy agradecido y me dijo que transmita
saludos y agradecimientos a todos. Nos bendice, reza por nosotros y nos pide
que recemos por él.

No tengo fotos dado que en Santa Marta está prohibido sacar en la Misa, en
los saludos, en las comidas y en los pasillos. Sacaron las fotos oficiales
que estarán listas recién dentro de unos cuatro o cinco días.

He ofrecido la Misa por todos y continúo rezando y ofreciendo mis oraciones
y actividades por todos y cada uno de ustedes. Intentaré ir a rezar a la
tumba del Beato Juan Pablo II hoy o mañana.

Un gran abrazo para todos en Jesús el Buen Pastor.

p. Gabriel Mestre