“Levanten el ánimo y abránse a la esperanza que trae Jesús”

Monseñor Marino en la unidad penitenciaria n° 50.

Ayer por la tarde, el obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, presidió la misa en la Unidad Penitenciaria de Batán n°50, de mujeres, en el marco de la celebración de la Navidad. Concelebró el presbítero Daniel Climente, párroco de Batán, y estuvieron presentes la Hermana Helena Kuc, delegada de la Pastoral Carcelaria, junto a otros religiosos y laicos que visitan diariamente a los privados de su libertad. “Ustedes nos interesan, y este tiempo que se pasa aquí tiene que ser un tiempo que llenamos de sentido, que no sea pasivo, resignado, sino dándole valor, viviendo el día a día con plenitud desde la fe”, enfatizó Marino.

“Vengo a celebrar la eucaristía para compartir con ustedes la alegría del nacimiento de Jesús a quien reconocemos como nuestro Salvador. Nació en las condiciones que conocemos, en la pobreza, en el silencio, y fue reconocido, adorado, por unos pastores, gente pobre. Cuando nace Jesús hay una intervención de Dios profunda y extraordinaria, el que nace de la Virgen María, es plenamente humano, un hombre verdadero pero es Dios también, tan Dios como el Padre. Es nuestro salvador, vino compartir la condición de la vida humana tal cual es. El omnipotente se hace débil, fragilidad, ternura en un niño. El entra en nuestra historia para darle sentido, para decirnos a nosotros los hombres, el camino que les propongo es éste”, inició diciendo el obispo en su homilía.

Más adelante monseñor Marino destacó a las internas, “Jesús nos hace libres, la libertad es lo que anhelan quienes viven aquí. Pero tenemos que recordar esto ¿cuándo una persona es verdaderamente libre? Cuando aprende el sentido de la vida, y se mantiene firme en él, cualquiera sea la presión exterior del ambiente, o las pasiones que se agitan en su interior. Cuando aprendemos a volvernos dueños de nuestras pasiones y no esclavos, cuando aprendemos a obrar por nuestras convicciones, no por la moda, entonces somos libres. Jesús en el evangelio, dice ‘si ustedes escuchan mis palabras, y las ponen en práctica, conocerán la verdad, y la verdad los hará libres’. Entonces uno puede estar fuera y sin embargo estar esclavizado, como en la cárcel de sus prejuicios, de sus pecados. Pero uno puede estar acá, descubrir a Jesucristo, adorarlo, reconocer que Él es el que me da vida, el que me enseña el camino, Él es el que me conoce y perdona, es Él que de verdad se acerca al hombre y tiene misericordia, y quiere levantarlo, elevarlo. Cuando uno reconoce eso, comienza un proceso de libertad, liberación interior”.

Retomando su mensaje de Navidad, el obispo expresó “en la Navidad miramos hacia el Pesebre, ese niño es al mismo tiempo Dios, que me está mostrando su amor, su misericordia su ternura, nació una sola vez hace siglos, pero quiere nacer cada día en el pesebre de mi corazón y esto es una realidad, no es pura poesía. Si yo, creo en Él lo invoco con fe, lo siento como el quiere que lo sintamos, cercano, amigo, el que perdona, el Emanuel, Dios con Nosotros, que vino a rescatar nuestra vida; entonces allí está naciendo Jesús, y allí celebramos el misterio de la Navidad espiritual”.

Luego de la misa el pastor de la Iglesia Católica de Mar del Plata junto a los miembros presentes de la Pastoral, compartieron unas confituras navideñas y pan dulces, y también invitaron a las internas a cantar villancicos. “Esta es la alegría de la Navidad, cantar al unísono, me llevo una muy grata impresión de haber estado esta tarde aquí, y me alegro que pueda contribuir a levantar el ánimo, a abrirse a la esperanza que trae Jesús. Todos estamos hermanados, formamos parte de la misma familia, y si hay fraternidad, Navidad es una realidad hoy”.

Antes de retirarse de la Unidad Penitenciaria 50, el Obispo recorrió todos los pabellones saludando a las mujeres que no pudieron asistir a la misa, dejándoles una estampa del Niño Dios, bendiciéndolas, escuchando sus intenciones y dejándoles su saludo de Navidad. La Pastoral Carcelaria informó que las celebraciones de Navidad continuarán en las otras unidades penitenciarias: el jueves 26 se realizará la misa y la visita del niño Jesús por todos los pabellones de la Unidad n°44 y el viernes 27, en la Unidad n°15 se realizará una Jornada de Navidad con la proyección de la película “Nacimiento” un trabajo de reflexión a través de ella, y luego la celebración de la misa de Navidad.