Se realizó una nueva peregrinación diocesana a Tandil

A pesar del mal clima, se realizó esta mañana una nueva peregrinación diocesana al Calvario de Tandil. Desde distintas parroquias de toda la diócesis, centenares de fieles,  llegaron hasta la  ciudad serrana, para realizar el itinerario de la peregrinación: el vía crucis y la misa. En esta oportunidad, no se pudo completar el recorrido por el Monte Calvario, pero se realizó el rezo del camino de la cruz dentro de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, ubicada a los pies del Calvario y que está cargo de los padres carmelitas. La misa fue presidida por el obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino y concelebrada por varios sacerdotes del clero diocesano.

“Falta poco para la Semana Santa y para la Pascua. Como todos los años, según tradición de la diócesis de Mar del Plata, en el 5º domingo de Cuaresma, nuestra feligresía acude en peregrinación a este célebre via crucis de la ciudad de Tandil. Esta tradición tiene ya cuarenta años y fue iniciada por el siervo de Dios, cardenal Eduardo Pironio. Después de recorrer las estaciones de la vía dolorosa celebramos la Eucaristía, que nos une como hermanos”, inició diciendo el obispo en su homilía.

“Venimos a este Calvario monumental porque los signos nos ayudan a llevar en la memoria el amor redentor de Cristo y las imágenes nos estimulan a corresponder con nuestro amor al ofrecimiento de su gracia. Al contemplar las estaciones del camino de la cruz entendemos que el camino hacia nuestra vida en plenitud es como el de Cristo: ‘El que quiera venir detrás de mí, que renuncie a sí mismo, que cargue con su cruz cada día y me siga’. Pero el mensaje de Jesús no está centrado en el dolor sino en el amor. La cruz es el signo de un amor que no retrocede ante las exigencias de la verdad, de la justicia, de la paz. Cristo predicó el evangelio, que significa la buena noticia, el alegre anuncio de la salvación”, continuó diciendo monseñor Marino.

Retomando las palabras de la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, del papa Francisco “Salgamos, salgamos a ofrecer a todos la vida de Jesucristo”, el pastor de la Iglesia diocesana de Mar del Plata, remarcó “hoy hemos venido aquí para encomendar a su gracia este pedido que hemos adoptado como lema”.

“La Iglesia es un cuerpo al servicio de la misión. Existimos para evangelizar.  ¡Todos debemos “salir”, todos debemos ser misioneros! Cada cual desde su puesto, desde su circunstancia. Lo importante es entender que debemos salir de nosotros mismos y que Dios quiere convertir nuestro dolor y nuestros problemas en medicina y vida para nosotros y para los demás. Todos salimos por la fe, porque la fe, cuando está viva, nos conduce al amor del prójimo. En un caso,  viviendo con dignidad la vida de cada día, aceptando la lucha y dando buen ejemplo. Otras veces, colaborando más activamente en las propuestas parroquiales y diocesanas de misión programada” detalló con énfasis el obispo.

“Junto con el papa Francisco, a todos quiero convocar a ‘salir en misión’. Nuestras ciudades tienen sus periferias geográficas, con bolsones de pobreza e indigencia. Como obispo, espero contar con la generosidad de ustedes en la campaña de alimentos organizada por Cáritas, para el próximo Jueves Santo.En esas periferias, nos esperan muchos hermanos que, además de hambre de pan, tienen también mucha hambre de Evangelio. Pero no olvidamos las periferias existenciales del dolor y la enfermedad, de la droga y de la soledad, de la confusión mental y la falta de sentido de la vida. Todos podemos hacer algo, por pequeño que parezca, por ejemplo, dando tiempo como voluntarios de instituciones que trabajan en el alivio de estos males”, exhortó monseñor Marino ante la multitud de fieles. Y concluyó pidiendo a la Santísima Virgen ” el propósito de querer ser una Iglesia misionera, con deseos de salir a todos los caminos con el anuncio del Evangelio”.

 

>> La homilía completa de nuestro obispo >>Homilía Tandil-Calvario 14

 

Anuncios