“Esta parroquia en la periferia de la ciudad, es una comunidad centrada en Jesucristo, en el evangelio, en la misión”

Días atrás culminó la visita del obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino a la parroquia Santa Rita, ubicada en Vértiz 9100, y que comprende los barrios Bosque Grande, Parque Palermo, Parque Hermoso, Las Heras, Autódromo, Don Emilio y el barrio Belgrano. Durante una semana, el obispo tuvo oportunidad de reunirse con todos los grupos y personas activas de la comunidad, desde los niños, jóvenes, catequistas, voluntarios de Cáritas, enfermos del INAREPS; hasta las religiosas, las Misioneras de la Caridad y la hermana Marta. En todas las actividades lo acompañó el presbítero Héctor Díaz, párroco del lugar.

“Destaco el trabajo pastoral del párroco Héctor Díaz, omnipresente junto a sus fieles que lo quieren mucho. Goza de gran estima y es verdadero referente espiritual y social. También la fe profunda de la gente sencilla, con quienes he podido hablar, sobre todo reunidos en grupo. Por todas partes se respira espíritu de familia. Las distintas comunidades que componen la parroquia, dan muestras de cuidar e integrar a los que pasan necesidad de distinto tipo. Dentro del panorama de pobreza circundante, la violencia de algunos, y el sufrimiento de vidas difíciles, florecen vidas de gran dignidad”, expresó monseñor Marino consultado sobre lo vivido durante estos días. “Fue notable el número de los que participaron durante toda la semana, y sobre todo muy llamativo el gran número de jóvenes. La vida consagrada está presente con dos carismas distintos, pero relativos a la caridad y el servicio: las Misioneras de la Caridad -Madre Teresa- y la hermana Marta -espiritualidad de Carlos de Foucauld-. Ambas son presencias muy apreciadas” resaltó el prelado.

La visita pastoral, consistió en reunirse con los distintos agentes de pastoral de la parroquia y las capillas que trabajan activamente en los barrios que conforman la misma. Hubo un encuentro con las secretarias, intensas recorridas por la zona pastoral – que se encontraban inundadas debido a las fuertes lluvias y el temporal que azotó la ciudad-; misa en el hogar María Reina de la Paz, perteneciente a las religiosas Misioneras de la Caridad, y allí unción con los enfermos. Hubo un encuentro con los voluntarios de Cáritas y las familias asistidas por ellos, visita a los enfermos del INAREPS y misa en el oratorio del lugar. También tuvo oportunidad de reunirse con jóvenes de organizaciones sociales y políticas con trayectoria en los barrios de la parroquia, encuentro con los catequistas, visita y reunión en el Centro comunitario integral “Nuestra Señora de Luján”, donde trabaja activamente la hermana Marta. Encuentro con los niños de catequesis de todas las comunidades y con los jóvenes de la parroquia y las capillas.

Silvia, miembro de la comunidad que acompañó a los niños de catequesis, durante el encuentro con el obispo, manifestó “con esta visita estamos muy felices. Los chicos muy entusiasmados, querían compartir muchas cosas con el obispo. Cuando armamos la cartulina que le regalamos los chicos hicieron las preguntas, una de esas fue ‘¿me quiere?’. Se animaron a hablarle personalmente, él compartió su vida con los chicos y ellos con él. Creo que también fue oportunidad para que él viera la realidad que se vive en el barrio y que es diferente cuando se sale al encuentro del hermano”. Sobre la misma actividad, Margarita, expresó “esta visita nos trajo la cercanía del obispo y haberlo podido disfrutar, compartir con él, que los chicos sintieran que como padre y pastor está cerca. Esperamos que se repita pronto, para los chicos fue un encuentro muy lindo, una experiencia que no se van a olvidar”.

Fernando, animador de una de las capillas, señaló “recibimos con agrado la visita de nuestro pastor, nuestra parroquia es muy extensa y esto nos impulsa y nos da un aire nuevo para enfrentar los desafíos que tenemos y para reafirmar que queremos ser una parroquia orante, fraterna y misionera. Fue muy movilizante, es difícil explicarlo con palabras. No queda más que agradecer la cercanía y que haya venido a caminar con nosotros, nuestras calles, nuestros barrios”. Finalmente Estefanía, una joven que colabora en la casa del niño de la hermana Marta, consideró “fue muy emocionante para todos. Al santuario era la primera vez que se acercaba y compartimos entre los niños de catequesis, los que están en la casa del niño y los abuelos que retiran las viandas, fue un verdadero encuentro comunitario. Los nenes lo estaban esperando y fue muy grande para ellos. A mí en lo personal me gustó mucho su visita. Nos dijo que está pensando en nosotros, que reza por nosotros. Fue lindo sentirlo cercano, porque es nuestro pastor”.

En la misa de finalización de la visita pastoral, hubo una gran cantidad de fieles y luego compartieron un almuerzo fraterno. En la homilía, monseñor Marino, remarcó “como obispo doy gracias a Dios, por todos los que pude contemplar y experimentar a lo largo de una semana intensa, pero con alegría. La charla detenida con las comunidades, sus representantes, ha sido para mí un motivo de gozo”.

“Esta parroquia está en la periferia de la ciudad, pero desde el punto de vista espiritual, se trata de una comunidad centrada, centrada en Jesucristo, en el evangelio, centrada en la misión y de esto puedo dar testimonio fe, porque así lo he visto. Me ha llamado la atención el número de jóvenes y también les decía, que no nos contentamos con esto, ambicionamos siempre más, porque el mandato del Señor es claro, es a todos. Nuestra misión es entrar en toda casa, ofrecer a todos la vida de Jesucristo. La Iglesia nos enseña, que además de periferias geográficas, hay periferias existenciales, vale decir, esas necesidades que no pasan por lo material, sino por las necesidades espirituales aunque a veces se conjugan las dos cosas, con frecuencia, por eso tenemos que salir a ofrecer el evangelio”.

Por último, el pastor de la Iglesia Católica de Mar del Plata, expresó a todos “los llevo en el afecto, y en el corazón, los invito a perseverar a seguir dando este hermoso testimonio que he podido contemplar, y que me ha edificado, salgo muy contento de verdad”.