Con una profunda alabanza y oración se realizó la misa y vigilia de Pentecostés

Con una gran presencia de fieles llegados de toda la ciudad, se realizó la misa y vigilia de Pentecostés en la Iglesia Catedral. La misa fue presidida por el vicario de la diócesis y párroco del templo, presbítero Gabriel Mestre, quien suplantó al obispo que se encontraba de visita pastoral en la parroquia Cristo Resucitado, del barrio El Martillo. Luego de la misa se realizó la vigilia hasta las 24, iniciativa que fue preparada por el movimiento de la Palabra de Dios, movimiento de Convivencias con Dios, Cenáculo Vivo, Maranathá y Renovación Carismática.

“Celebramos con gozo y alegría el don y la fuerza del Espíritu Santo en nuestras vidas, en la celebración de Pentecostés; en esta misa y en la vigilia de oración que tendremos en la Iglesia. Vigilia preparada providencialmente por cinco movimientos que tienen un común denominador: tocan de lleno la realidad del Espíritu Santo, que es propia de toda la Iglesia, pero que en ellos es un carisma propio y lo ponen al servicio de esta vigilia de oración que es para todos.  Agradecer al Señor y la tarea de aquellos hermanos que vienen preparando este servicio”, inició diciendo el presbítero Gabriel Mestre en su homilía.

El sacerdote desarrolló su homilía, en tres puntos: Babel, de Babel a Pentecostés, y de Pentecostés al mundo.

“Primer punto, Babel se plantea como la antítesis de Pentecostés. Muchas veces nuestro mundo experimenta el caos, porque construye al margen o en contra de Dios. Babel no es sólo un problema de afuera, sino también del interior de nuestro corazón. Leo una frase de Francisco de Evangelii Gaudium: ‘¡Dios nos libre de una Iglesia mundana bajo ropajes espirituales o pastorales! Esta mundanidad asfixiante se sana tomándole el gusto al aire puro del Espíritu Santo, que nos libera de estar centrados en nosotros mismos, escondidos en una apariencia religiosa vacía de Dios’. La mundanidad espiritual se nos puede pegar, una apariencia religiosa vacía de Dios. Eso es Babel, eso es el caos, no alcanza el andamiaje exterior. Como nos dice el papa, ‘hay que tomarle el gusto al aire puro del Espíritu Santo´. ¿Dónde hay caos, Babel en mi vida, en mi historia?”, preguntó Mestre.

Más adelante, señaló, “no nos quedamos en el caos; Dios tiene la última palabra, el Espíritu está presente hoy en nuestras vidas, para poder pasar de Babel a Pentecostés. Necesitamos invocar la presencia del Espíritu Santo, la tercera persona de la Santísima Trinidad, para poder ser ayudados, sostenidos desde adentro y vivir en serio en la dinámica de Dios, del Espíritu”.

“Para esos mismos sectores de nuestra vida, nuestro ambiente, que podemos ver que están en medio del caos, necesitamos invocar la presencia del Espíritu que viene en ayuda de nuestra debilidad para ser una Iglesia de espíritu, abierta a la acción del Espíritu en nuestro corazón. Invoquemos al Espíritu Santo en nuestra vida, que no sea un desconocido, que no sea frase de estampita, que esté presente en nuestras vidas, que cuando hacemos la señal de la cruz, invocando a la Santísima Trinidad, podamos tomar contacto con el maestro interior, que nos está consolando, iluminando, sosteniendo en las pequeñas o grandes decisiones de nuestra vida”, enfatizó el vicario de la diócesis y añadió, “cuando nos disponemos a orar con la palabra, ante el Santísimo Sacramento, invoquemos la acción del Espíritu que nos haga orar como es debido, que la oración no sea ideología, no meternos cosas en la cabeza, sino que sea entrar en dialogo profundo, amoroso, dinámico, amical con el Señor por la acción del Espíritu Santo.

Finalmente, explicando el tercer punto, de Pentecostés al mundo, el padre Gabriel, explicó “ser evangelizadores con espíritu, es tener a Cristo en nuestro corazón y esto hace que automáticamente se lo que queramos comunicar a los demás, no para ganar adeptos, sino que haya personas, familias, ambientes que tocados por la acción del Espíritu encuentren sentido a sus vidas, al sufrimiento, a la cruz al dolor. Así reine el diálogo, la paciencia, tan necesarias en nuestra vida y en nuestro mundo”.

“Nosotros somos los evangelizadores, de nuestras entrañas tocadas por la gracia del bautismo, de ahí tiene que brotar esta fuerza, que nos impulsa, a gritar, a cantar las maravillas de Dios a todos nuestros hermanos. Según la lengua de cada uno, la situación que este viviendo, poder cantar las maravillas del Dios, al triste, al que está lejos, al pobre, al que está bien con la Iglesia, al que tiene un cortocircuito con la Iglesia; a todos poder cantar las maravillas del Señor que brotan por la acción de Dios en nuestras vidas, como un manantial que purifica, da vida, renueva y da sentido”, concluyó el pastor.

En el momento de la ofrenda, junto al pan y al vino, se ofrecieron dos nasas, como “símbolo de unidad entre los movimientos , para juntos ser echados mar adentro y subir a la barca a tantos hermanos que en el mundo no conocen a Jesús”.

Momentos después de finalizada la eucaristía, se inició la vigilia, que fue animada durante cuatro horas, por los cinco movimientos que la organizaron. Cerca de la medianoche, se expuso el Santísimo Sacramento y en un clima de profunda oración concluyó la intensa jornada.

> Todas las fotos en https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10202658811230281.1073741960.1798097144&type=1&l=688ff76472