El obispo de Mar del Plata recibió a Julián Domínguez y recorrieron la Catedral

Este mediodía, el obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, recibió al presidente de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, Julián Domínguez quien junto al intendente municipal, Gustavo Pulti; al vicario de la diócesis y párroco de la Catedral, presbítero Gabriel Mestre; a los arquitectos Bonetti y Urdicelli y a Jorge Vives, de la comisión “pro restauro” recorrieron la Catedral de los Santos Pedro y Cecilia. El obispo, mostró su preocupación por el estado del interior del templo, y por la imposibilidad actual de encarar las obras que permitan solucionar los desprendimientos.

“Julián Domínguez nos dio orientaciones a fin de lograr los recursos que el gobierno nacional estaría dispuesto a dar, a través de la Secretaría de Culto, para esta restauración. Para ello es indispensable presentar formalmente un proyecto serio con todas sus etapas y con el costo total de la obra. A partir de allí, es de esperar que se concrete pronto”, expresó monseñor Marino, expectante por los frutos que pueda tener la visita del presidente de la Cámara de Diputados.

Cabe destacar, que el 29 de noviembre del 2014, debió cerrarse preventivamente la Catedral por desprendimientos de la mampostería en el interior del templo y el fuerte deterioro de los ornamentos de los muros. Desde ese momento, las misas se realizaron en el salón del CEDIER ubicado en el Obispado. Casi un mes después, el 21 de diciembre, se reabrió nuevamente la Catedral, porque que se pudieron colocar en el interior redes y mallas de protección que garantizan la seguridad para todos los que ingresan en la Iglesia. Para esto, se contó principalmente con la colaboración de todos los fieles, a través de la “Obra de Todos” y se continuó en diálogo con autoridades municipales, provinciales y nacionales para gestionar a la brevedad algún tipo de subsidio que permitiera arreglar de forma definitiva estas dificultades. Aún no se pudo avanzar en este sentido y las mallas protectores siguen colocadas en el interior del templo.