El obispo bendijo rosarios que serán llevados a las tumbas de los caídos en Malvinas

En el marco de la iniciativa "Cruce por la identidad".

En la mañana de ayer, monseñor Antonio Marino, obispo de Mar del Plata; recibió en el obispado, a dos de los cuatro integrantes del proyecto "Cruce por la identidad". Son nadadores marplatenses amateurs que cruzarán el estrecho San Carlos que une a los dos archipiélagos más importantes de las Islas Malvinas, Soledad y Gran Malvina. El objetivo, es acompañar, difundir y promover el “Proyecto ADN” de la fundación “No me olvides”, que impulsa la identificación de los 123 soldados caídos en la Guerra de Malvinas, sepultados en el cementerio de Darwin. Monseñor Marino bendijo 250 decenas de rosarios que serán colgadas en las tumbas de los soldados argentinos caídos en Malvinas.

En el breve y significativo acto, estuvieron presentes Martín Sánchez y Diego Picardo -dos de los nadadores que protagonizarán el cruce. El equipo se completa con Adrián Echeverría, Guido Ganim, quienes no pudieron estar en el acto-; Julio Aro, presidente de la fundación "No me olvides", el concejal del Frente Renovador, Lucas Fiorini -quien presentó la iniciativa al obispo-; y Silvia Ponzo junto a sus hijas Sofía y Milagros, como representantes del taller "Manos hábiles" quienes realizaron los denarios -el taller nuclea a chicos con discapacidad y realiza rosarios que luego se venden para ayudar a los integrantes-.

"Hemos recorrido el país, y se obtuvieron 119 muestras de familiares en general y 83 muestras de familiares directo. Los papás, mamás y hermanos que están vivos aceptaron hacer una donación de sangre, y así tenemos el primer banco genético de ADN de familiares de caídos en Malvinas. Esto nos permite tener todo listo para cuando se pueda ir a las Islas a identificar a estos soldados. Ellos necesitan cerrar su duelo, a 33 años, lo siguen esperando. Es muy triste cuando uno se pone en ese lugar, y me dicen, Julio, si a mí me pasa algo, yo te pido sean ustedes quienes coloquen la placa con el nombre de mi hijo. Es una mochila muy importante que estamos cargando, y es una cuestión política que falta que acepten, hoy está todo armado y listo preparado para ir y hacerlo", detalló Julio Aro sobre el proyecto que lleva adelante la fundación para identificar a los 123 argentinos caídos en Malvinas, enterrados bajo la leyenda “Soldado argentino sólo conocido por Dios”.

"En el camino uno se encuentra con personas como estos cuatro nadadores que vieron un documental que se armó y dijeron como podemos colaborar. Entonces se armó el proyecto ‘Cruce por la identidad’, que es cruzar a nado el estrecho San Carlos. Lo escucho con admiración, respeto y orgullo; me emociona que haya personas que sin haber participado en el conflicto, tengan esta causa tan arraigada. Queremos decirles que cada vez que hagan una brazada, y se sientan cansados, sepan que van a estar esos 123 compañeros y sus familiares apoyándolos, el resto de los 649 y cada argentino", enfatizó Julio Aro.

"Como obispo recibo con agrado esta iniciativa, siento un honor, poder bendecirlos, bendecir estos rosarios que van a depositar sobre esas tumbas; y también aprovecho esto, como acto de reconocimiento hacia todos estos hermanos, que en su juventud, ofrendaron sus vidas y nos estaban representando. Por eso de parte nuestra merecen, todo honor, el recuerdo permanente. Reitero mis felicitaciones, mi bendición, mi abrazo que en definitiva se extiende y abarca a todas las familias interesadas. Que esas tumbas empiecen hablar de manera más elocuente al recuperar sus nombres, es de parte nuestra, de sus compatriotas, un acto de justicia", manifestó monseñor Marino.

Finalmente Lucas Fiorini, manifestó, "hoy quisimos acompañar algo que es muy cercano a los argentinos que tiene que ver tanto con la causa Malvinas, como con el reconocimiento a los soldados caídos cuyos familiares aun no pudieron cerrar su duelo por la falta de identificación. El aporte que quisimos hacer fue la posibilidad de que los nadadores lleven al cementerio de Darwin denarios bendecidos a cada una de sus tumbas. Asimismo, la unción por parte del obispo para que todo salga bien en una muestra de acompañamiento y cercanía".

Los nadadores prometieron a su regreso volver a encontrare con monseñor Marino para poder contar la experiencia y los frutos de esta iniciativa tan importante.

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