Entrevista exclusiva a un voluntario polaco para nuestro MJD.

En exclusivo para el Movimiento Juvenil Diocesano de Mar del Plata entrevistamos a Mateusz Zimmy, con ayuda de Clara Retta, voluntaria Argentina, que trabajan en la Sección de Traducciones del COL. Nos dio un poco de curiosidad saber qué hacen y cómo se trabaja en el día a día del Comité Organizador Local (COL) y en medio de tanto trabajo se tomó un tiempo para contestarnos unas preguntas. Si a vos también te dio curiosidad seguí leyendo esta interesante entrevista que también nos puede ayudar a entrar en el clima de la JMJ,
que ya se está palpitando.

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-Contanos un poco de vos. Tu nombre, edad, profesión…

Soy Mateusz, soy de aquí, de Cracovia aunque mis estudios los hice en España. Soy filólogo hispánico. He trabajado como profesor de español, intérprete, guía de Cracovia. También trabajé como traductor. Llevaba 5 meses trabajando como guía en el museo de la Casa Natal de Juan Pablo II, en Wadowice, cuando me llamaron del Comité Organizador diciendo que necesitaban una persona para encargarse de las traducciones y decidí aceptar este proyecto.

Cuando te enteraste que la JMJ iba a ser en Polonia, ¿qué fue lo primero que pensaste?

Yo estaba en Río cuando me enteré. Me alegré mucho porque sabía que, durante la JMJ, Cracovia se convertiría en el corazón de la Iglesia y eso es una gracia enorme y creo también que uno de los primeros pensamientos fue que quería formar parte de eso. Así que, cuando volví a Polonia inmediatamente fui a hablar con el Obispo y le dejé mi currículum, aunque no me llamaron hasta agosto de 2014.

-¿Cuánto tiempo hace que trabajás en el Comité Organizador Local (COL)? ¿Qué fue lo que te motivó a hacerlo?

El 15 de agosto de este año se cumplirán 2 años. Yo quería formar parte de la JMJ… Quería ser el anfitrión en este lugar. Sé que Cracovia es un lugar único, me alegra mucho poder mostrarle la riqueza de la Iglesia en Polonia a todo el mundo y ayudar en todo lo que pueda.

¿Cuál es tu tarea dentro del COL? ¿Cómo es un día de trabajo?

La tarea… el reto que me encomendaron fue constituir el equipo de traductores. Es la primera vez en la historia de la JMJ que se hace en un país en donde el idioma no es una lengua comúnmente conocida. Todas las JMJ anteriores se hicieron en países donde se hablaba español o inglés o francés o italiano… Ahora, por primera vez, la JMJ se hace en un país en el que no se habla una idioma conocido. El reto era traducir del polaco a lenguas extranjeras todo el contenido. Además es la JMJ que cuenta con la mayor cantidad de lenguas oficiales y en la que realmente se traduce a todos los idiomas el 90% las noticias. Son nueve lenguas. Se han incorporado, aparte del polaco, el ucraniano y el ruso, teniendo en cuenta el aspecto regional. Otra tarea es la interpretación; es decir, la traducción oral de todos los Actos Centrales para que los jóvenes puedan disfrutar plenamente del encuentro. Un día de trabajo normal comienza a las 9 de la mañana. Se trabaja en equipo; al comienzo tuvimos un equipo virtual de polacos que trabajaban a distancia; polacos traduciendo, revisores de todo el mundo que corregían los textos. Con el paso del tiempo llegaron voluntarios de largo plazo. Ahora somos once, un voluntario de cada lengua. Hay voluntarios de Estados Unidos, Canadá, Brasil, Italia, Argentina, Ucrania, Rusia y Alemania. Yo junto con mi compañera Ola, ayudamos a los voluntarios en la coordinación del trabajo.

Contanos brevemente que son las Conferencias Espirituales.

Son encuentros preparatorios que se hacen cada mes y ayudan a los jóvenes del mundo a prepararse espiritualmente. Se hace en el Santuario de la Divina Misericordia donde están la imagen de Jesús Misericordioso y las reliquias de Sor Faustina. Cada mes viene un invitado especial. Hemos tenido, por ejemplo, a José Prado Flores, de México; al padre AdamSzustak, que es un Dominico polaco que tiene videos en Youtube con mucha audiencia… En todas las conferencias hablamos de obras de misericordia. Es lo que el Papa Francisco nos ha encomendado en el mensaje para la JMJ. Nos preparamos buscando el enfoque práctico de las obras y también reflexionando qué es la misericordia, cómo llevarla a nuestra vida cotidiana. Son encuentros que consisten en un coloquio, una misa, luego una conferencia y, finalmente, Adoración al Santísimo.

-¿Cómo nació la idea de hacer la transmisión en vivo de esas conferencias? ¿Cómo se hace ese trabajo?

Sabemos que en esta época tenemos las posibilidades de incorporar a gente que está en otro continente a una actividad que hacemos aquí, en Cracovia. Con Youtube, con transmisiones online, eso ha sido posible. La idea es que la gente, ya desde ahora, se pueda empezar a preparar, pero también sabemos que hay muchísimos que no podrán venir a Cracovia y, de esta manera, ellos también podrán formar parte de esta JMJ. Los traductores están en un sitio separado. En el caso de español, estamos en un coche móvil, que es un mini estudio. Tenemos auriculares, tenemos una pequeña pantalla donde podemos ver lo que está pasando y un micrófono. Entonces, de forma simultánea traducimos y, así, el audio que nosotros producimos se mezcla con el audio original.

-Gracias al trabajo que ustedes realizan muchos peregrinos hispanohablantes pueden prepararse espiritualmente para participar de la JMJ, y quienes no podrán asistir físicamente tienen la posibilidad de sentirse también parte de esta preparación. ¿Cómo te hace sentir eso?

Muy feliz… Muy feliz. He hecho la traducción de tres eventos ya, y se siente la comunión, la comunidad con la gente que está conectada. La gente nos saluda, nos deja sus comentarios. Nos escriben desde Chile, de Costa Rica, de Argentina, de Bolivia… Y nos sentimos mucho más próximos, mucho más cercanos; la gente sale del anonimato y se convierte en rostros con nombres, y realmente se puede sentir la comunión de la cantidad de cosas que tenemos en común. Alegría y comunión creo que son las dos palabras que expresan mejor lo que se siente.

-Para ir terminando, qué expectativas tenés de esta JMJ.

Personalmente, a mí me gustaría que la gente pudiera entender, aproximarse a lo que es la misericordia. La experiencia de la misericordia en la vida personal de uno, y de la misericordia que Dios tiene para con uno y que nosotros podemos tener para los demás. Yo pienso que sería bueno que seamos misericordiosos, más misericordiosos cada vez y que descubramos que Dios es misericordioso. Otra expectativa personal: me gustaría mucho que la gente pudiera descubrir lo grande que era la personalidad de Juan Pablo II, que ha sido un hombre increíble con una vida fascinante, una vida que puede inspirar. Muchos no lo conocieron, pero se lo puede descubrir; hay mucho material: audios, libros, memorias y si uno se aproxima a esa persona se puede ver que los obstáculos que pone la vida, las dificultades, no importan si uno confía en el Señor. Juan Pablo sí que puede inspirar a muchos jóvenes de todo el mundo.
| Área Comunicación,
Movimiento Juvenil Diocesano.
Obispado de Mar del Plata.
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