Monseñor Marino: “Debemos defender la dignidad de la mujer y comprometernos en acciones concretas y eficaces pa ra superar las situaciones de vulnerabilidad y exclusión”

El pasado miércoles 8 de marzo, monseñor Antonio Marino, obispo de Mar del Plata, presidió la misa rezando por las intenciones de todas las mujeres en su día. La eucaristía, promovida por la pastoral de la mujer de la diócesis de Mar del Plata; comenzó minutos después de que la “Marcha de las mujeres” pasara por la Catedral, y dejara abundantes inscripciones en las paredes. “Nos duele aunque no respondemos de la misma manera, toda esta agresión al edificio Catedral no puede ser parte de una verdadera promoción de la mujer”, expresó monseñor Marino durante la homilía. También reflexionó sobre la dignidad de la mujer y sobre la ola de violencia hacia las mujeres y pidió “medidas concretas”.

“Hoy es el día internacional de la mujer, y tiene interpretaciones distintas, la Iglesia en este día quiere ofrecer también su contribución en defensa de la dignidad, el papel y los derechos de las mujeres. Lo hacemos desde la visión antropológica que nos brinda la palabra de Dios. Lamentablemente estamos en un momento de gran inquietud ante una ola de violencia en distintos ambientes que exige reflexión y medida concretas. Nos parece increíble que la mujer sea despreciada en su dignidad y con frecuencia cotidiana tengamos que conocer a través de los medios, hecho aberrantes de violencia de género, que llegan hasta la muerte o que causan huellas físicas o psicológicas”, enfatizó el obispo.

“Las circunstancias actuales han puesto muy difícil el camino de la mujer en determinados medios sociales. Los cristianos queremos acercarnos a esta realidad con las actitudes del mismo Cristo, y por tanto defendemos la igualdad de derecho de la mujer en distintos ámbitos, el salario en el mismo trabajo, igualdad de los esposo en el derecho de familia y el reconocimiento pleno de deberes y derechos de todos los ciudadanos en la sociedad actual”.

Más adelante el obispo exigió, “nuestra visión cristiana de la mujer, nos lleva a defender su dignidad y a comprometeros en acciones concretas y eficaces para superar las situaciones de vulnerabilidad y exclusión en las que pueden estar las mujeres en un mismo medio. En este sentido la pastoral de la mujer, no vacila en promover encuentros de trabajo con otras mujeres de otras confesiones también para promover objetivos comunes. También se hace presente ante organismos civiles cuando las circunstancias lo piden. Nada que tenga que ver con la dignidad femenina, puede ser indiferente”.

“Con ocasión de unos de los hechos más aberrantes y de violencia contra una joven en la ciudad de Mar del Plata, he dirigido un claro mensaje en el cual decía: ‘Debemos empeñarnos en cambiar la realidad que nos golpea la puerta de un corazón que no puede seguir indiferente y endurecido. El mal se propaga y no podemos ser testigos silenciosos de la muerte de los hijos de nuestra sociedad. Si no se nos hace carne su dolor, envueltos en el egoísmo y la indiferencia, poco esperanzador se hace el futuro’”.

“Pero otra cosa son las teorías y construcciones ideológicas que se intentan implementar en defensa de la mujer, tales como la ideología de género que en palabras del papa Francisco “ es una verdadera colonización ideológica que intenta imponerse en muchos países” e igualmente la promoción del aborto como un derecho de la mujer y como parte de su promoción. Esto no cuadra con nuestra visión de la dignidad de la mujer ”, señaló el pastor de la Iglesia Católica de Mar del Plata.

“De parte de la Iglesia, del laicado católico, hay siempre una gran sensibilidad y respeto, un reconocimiento de los derechos, nos duele aunque no respondemos de la misma manera, toda esta agresión al edificio Catedral, sobre todo la parte de atrás que está pintada con escritos indecentes y eso no puede ser parte de una verdadera promoción de la mujer. Recemos a Dios, nosotros somos discípulos de Cristo, quien nos ha enseñado a orar; por aquellos que no nos entienden, que nos combaten, que expresan el desacuerdo de esta manera con agresión. Respondemos nosotros con la Santa Misa que es lo mejor que podemos hacer. Y que cada uno asuma en el ambiente que le es propio, la tarea de poner humanidad, amor, comprensión y difundir una cultura, y crear la civilización del amor”, concluyó el obispo.

Al finalizar la eucaristía, recordaron que hoy viernes a partir de las 19, en el CEDIER, ubicado en Pasaje Catedral 1750, se realizará el panel ecuménico e interreligioso en el que participarán mujeres musulmanas, judías y cristianas, bajo el lema “Mujeres de fe: artesanas de la paz, para la familia y el mundo”. Como acto solidario, se recibirán alimentos y útiles escolares para el club de niños de la Iglesia Reformada Argentina.

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