La JuREC capacitó a sus docentes en “Educación Emocional”

En dos turnos, se llevó a cabo la 10° edición de la Capacitación para el Amor y la Familia que organiza la Junta Regional de Educación Católica de la diócesis de Mar del Plata. Cerca de 2500 docentes participaron de las charlas de la Licenciada en Psicopedagogía Cecilia Marino, quien se refirió a la Educación Emocional.

La jornada contó con la presencia del presidente de la JuREC, Pbro. Pablo Etchepareborda, acompañado por todos los miembros de la junta y autoridades del sistema educativo. Se hicieron presentes directivos y docentes de todos los niveles educativos de los colegios dependientes del obispado y colegios congregacionales de la diócesis de Mar del Plata.

Se realizaron tres turnos. La primera en Necochea el miércoles y dos más el jueves en Mar del Plata. Cada jornada contó en su inicio con una oración y un repaso de las nueve capacitaciones que se realizaron años atrás. Durante la tarde del jueves, se homenajeó especialmente al Pbro. Silvano De Sarro, quien fuera el sacerdote impulsor de la "Capacitación para el Amor y la Familia".

Durante la charla, la licenciada Marino resaltó aquellas situaciones que los docentes viven a diario en las aulas con sus alumnos, de manera tal de poder brindar herramientas ante los desafíos que se presentan.

Sobre las emociones, Marino explicó que “son un conjunto innato de sistemas de adaptación al medio que han tenido valor de supervivencia para la humanidad. Son impulsos que comportan reacciones automáticas. Las emociones se manifiestan en tres niveles: a nivel orgánico, a nivel expresivo y a nivel mental”.

Acerca de la regulación de las emociones, indicó que “no significa negarlas ni esconderlas, sino por el contrario, encauzarlas y expresarlas de un modo que resulte positivo para uno mismo y para los demás. El autocontrol es la capacidad de pensar antes de actuar y así poder reorientar las acciones y las emociones”.

“La educación emocional es la base de la educación en valores. Los valores de la solidaridad, el respeto por el otro y la tolerancia, se basan en enseñar a los alumnos habilidades y conocimientos tales como reconocer sus propios sentimientos y los de los demás, manejar esas emociones y solucionar los conflictos de forma efectiva” por esto “consideremos fundamental enseñar de modo explícito estas habilidades, más allá de las situaciones ocasionales que puedan surgir y que son objeto de reflexión”.

Por último, y con relación al docente “es preciso decir que la implementación de un programa de educación emocional le asegurará dos aspectos importantes: por un lado, contará con las herramientas para enseñar a los alumnos a reconocer y manejar sus emociones, descubrir sus fortalezas y debilidades, tolerar los errores propios y ajenos, facilitando una apertura positiva hacia los demás. Por otro lado, dichas herramientas formarán un saber compartido por todos los miembros de la institución acerca de cómo trabajar estos temas”.

En referencia al desarrollo de la jornada, el padre Pablo Etchepareborda, presidente de JuREC resaltó que “hemos visto muy buena recepción de parte de los docentes en el tema de Educación Emocional. La licenciada Marino fue concreta, dando muchos ejemplos junto al contenido, lo que facilita la comprensión e implementación en las aulas. Sin dudas la Educación Emocional, tendrá resultados más que positivos en las escuelas”.

Por último, el padre Pablo hizo referencia a los diez años de la Capacitación para el Amor y la Familia de JuREC: “Quiero agradecer a los que trabajaron en estos años. Al padre Silvano De Sarro que la propuso y a todo el equipo, especialmente a la Profesora Ana Kaulinis. Pasan las capacitaciones y las cosas van quedando. Los recursos que se trabajan se van implementando año a año junto a elementos que antes seguramente no estaban”.

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