Festiva bienvenida de la Parroquia Santa María del Carmen al Obispo de Mar del Plata

Tal como lo anunciaban numerosos afiches colocados en los negocios de Necochea, Monseñor Mestre llegó este domingo a esa ciudad para presidir por primera vez como Obispo, la Misa de las 11 horas en la Parroquia Santa María del Carmen y compartir posteriormente una tallarinada comunitaria.

“Dado el entusiasmo que generó en los fieles la elección del padre Gabriel, buscamos junto a él una fecha para poder recibirlo en la comunidad, ya que si bien una delegación de más de cien personas concurrió a su ordenación, muchos querían recibirlo y expresarle su alegría. Tal es así que toda la comunidad preparó esta fiesta con mucho amor, incluso reprodujeron su escudo episcopal pintándolo a mano para tener ese detalle en el templo.” expresó el padre Juan Cruz Mennilli, vicario parroquial.

La celebración eucarística tuvo dos momentos particulares: por un lado la Confirmación de alrededor de sesenta jóvenes que adelantaron algunos días la fecha prevista, para poder recibirla de manos del Obispo. También se buscó que los diferentes grupos, pastorales, movimientos e instituciones de la Parroquia se vean representados, lo cual quedó plasmado en la procesión previa a las ofrendas del pan y el vino, se entregó al Obispo un signo que visibilizara a cada comunidad.

Cáritas, el Colegio Pio XII, la Capilla Sagrada Familia, la Renovación Carismática, la Legión de María, los diferentes grupos del Movimiento Juvenil Diocesano y del Movimiento Familiar Cristiano, el Centro de Espiritualidad Santa María, la Pastoral de la Salud, la Legión de María, el Movimiento Scout, el Instituto Nuestra Señora del Rosario, las hermanas del Hogar de Ancianos García Landera, la comisión Pro-Hogar “El Samaritano”, los misioneros de la Campaña del Rosario del Movimiento de Schoenstatt, la Acción Católica, el grupo de Talleres de Oración y Vida y los catequistas de las diferentes etapas, dejaron el signo expuesto debajo del altar, manifestando la riqueza de la diversidad de carismas que conforman la comunidad.

Luego de la celebración litúrgica, en la que se destacó la participación del coro y la de alrededor de setecientas personas que colmaron el templo, se realizó el almuerzo donde asistieron trescientas personas que compartieron un momento fraterno en el cual el Obispo se acercó a cada mesa y pudo dialogar brevemente con los concurrentes.