La diócesis de Mar del Plata peregrinó al santuario de Luján

Ayer, domingo 12 de noviembre, se realizó la tradicional peregrinación de la diócesis de Mar del Plata al santuario de Luján. La misma fue encabezada por monseñor Gabriel Mestre, obispo de Mar del Plata, y participaron cientos de fieles llegados de todas las ciudades que conforman la diócesis. A las 8 de la mañana, el obispo presidió la eucaristía y por la tarde los seminaristas animaron el rosario por el interior de la basílica.

Durante la eucaristía, monseñor Mestre, expresó “le damos gracias a Dios porque en este hermoso día, con el esfuerzo de muchos de ustedes y de sus familias, que de distintos puntos de la diócesis están presentes, estamos celebrando el Señor en la casa de nuestra Madre de Luján”.

Más adelante, reflexionó en base a las lecturas del domingo “a la luz de la palabra de Dios, debemos, como las vírgenes prudentes, vivir nuestro tiempo con responsabilidad. Nosotros como ellas queridos hermanos, tenemos que estar en donde tenemos que estar según lo que el Señor nos va enseñando. Tenemos la tentación de escapar, porque las pruebas son duras, qué me estará pidiendo a Dios a mí para que viva mi tiempo con responsabilidad. Es el primer gran desafío para vivir a partir de esta palabra de Dios".

"Lo segundo, tener aceite suficiente, y así cada momento de encuentro con el Señor, sea una recarga nuestras vasijas del aceite suficiente para llevar nuestra vida adelante para seguir al Señor. Qué lindo si esta experiencia de encuentro con el Señor por intercesión de Maria, implica tener el aceite suficiente para llevar con alegría, gozo nuestra vida adelante”, enfatizó el obispo diocesano.

Por último manifestó “desde aquí abrazamos desde la fe, desde nuestra espiritualidad, toda la realidad que dejamos en nuestra diócesis. Qué lindo poder ser como María, intercesores. Hoy desde Luján abrazamos toda la realidad de nuestra vida, que esas intenciones que tenemos en nuestro corazón, acción de gracias, suplicas, oraciones particulares que distintas personas nos pueden haber pedido, hoy desde la Basílica de Luján, abrazamos todas esas realidades. María intercede por nosotros, como Madre inmaculada de la Iglesia, y nosotros nos asociamos a esa intercesión”.

“Queridos hermanos todos, que seamos capaces de celebrar al Señor pedir la fuerza y la gracia para usar bien nuestro tiempo con responsabilidad, para tener la capacidad de cargar mucho aceite de la fuerza del Señor, por la intercesión de María de Luján, que seamos capaces de abrazar toda nuestra Iglesia particular de Mar del Plata también y la vida de hermanos que son de otros puntos del país. Que podamos pedir, interceder suplicar, que la fuerza del Señor acompañe cada una de nuestras realidades”, concluyó monseñor Mestre.

Durante el rosario que se rezó por la tarde en el interior de la basílica, monseñor Gabriel Mestre hizo una oración frente a la tumba del siervo de Dios, cardenal Eduardo Pironio, quien fuera tan importante para la historia de la diócesis de Mar del Plata, fundamentalmente, en este año en que la Iglesia particular celebra los 60 años de vida.

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