Monseñor Mestre visitó la Base Naval y llevó rosarios hechos por internos de Batán

Hace breves instantes, monseñor Gabriel Mestre, estuvo presente en la Base Naval, acompañando y rezando junto a los familiares y compañeros de los 44 tripulantes del ARA San Juan. “Pude dialogar con la gente y las familias, y les dí unos rosarios que me regalaron ayer en la visita que hice a la Alcaidía penitenciaria. Los mismos internos los confeccionan en los talleres que acompaña la pastoral penitenciaria para poder ayudar a sus familias y hoy en un gesto de unidad y cercanía, se los regalé y lo recibieron con mucha emoción. Fue algo muy fuerte para mí, y también para ellos”.

Cabe destacar que ayer, monseñor Mestre realizó su primera visita a la Alcaidía penitenciaria en la que celebró una misa en donde realizó el bautismo de un interno y más de una decena de confirmaciones. Lo recibieron las autoridades de lugar, la misa fue concelebrada por el sacerdote Fray Marcelo Corleto –quien asiduamente visita la unidad- y estuvieron presentes y animando al misma miembros de la pastoral penitenciaria. “Dejemonos conducir por el Espíritu Santo y, abramos el corazón a Jesús, que viene a traer la liberación a los cautivos. Uno puede decir qué fuerte esta palabra en la situación que les toca vivir a ustedes, sin embargo, la palabra siempre se cumple y el auténticamente libre es aquel que se deja atar por el único que nos tenemos que dejar atar, que es Dios. El auténticamente libre, es el que se deja impermear por la presencia de Dios en el corazón. Uno puede estar afuera y no ser libre, estar atado y profundamente cautivo. Uno puede estar acá adentro y ser profundamente libre si le abro el corazón a Dios. Yo no conozco el detalle de la vida de cada uno de ustedes, pero sí les digo que vale la pena abrirle el corazón a Dios, para ser esclavos de él y así auténticamente libres de corazón”, expresó el obispo a los internos.

Al finalizar la eucaristía, le obsequiaron dos objetos hechos por internos. Minutos después tres internos se acercaron a monseñor Mestre y le regalaron gran cantidad de rosarios hechos con sus manos, en los talleres “esto es un pasatiempo, pero también nos deja una pequeña ayuda para nuestras familias y por supuesto, también comunicamos la Palabra de Dios, a otros compañeros”, expresó Rafael. El obispo les agradeció este gran gesto, y les prometió que los regalaría a aquellos que los necesitaran, pensando especialmente en las familias de los tripulantes del ARA San Juan. Hoy en la Base Naval pudo cumplir ese objetivo.