El obispo oró, abrazó y bendijo a los familiares de los tripulantes del ARA San Juan

Ayer por la tarde, monseñor Gabriel Mestre recibió en la Catedral a los familiares y amigos de los tripulantes del submarino ARA San Juan que marcharon desde la base Naval hasta la Iglesia Catedral. En la puerta los esperaba el obispo para bendecirlos, rezar junto a ellos y abrazarlos. Durante el encuentro el obispo pidió a Dios que las autoridades no dejen de buscar a los fallecidos.

“La Iglesia católica a través del obispo los sacerdotes y distintos ámbitos de pastoral, lo que hacemos es acompañar en la oración, contener y abrazar desde la fe. Es una situación compleja que no termina de cerrar, cuando uno tiene el dolor que taladra el corazón por la muerte de un ser querido está en una dinámica pero tiene algo concreto que es la perdida concreta y puntual de aquel que falleció. La situación de desaparición, como podemos titular de manera amplia, que se da en el marco del submarino ARA san Juan evidentemente genera esta cuestión interior que cada persona y familia la resuelve como puede. Algunos con una actitud más pesimistas, otros más optimistas que a veces no siempre hace pie en al realidad y que al ir pasando el tiempo es cada vez más dolorosa y difícil”, explicó el obispo ante los periodistas.

Monseñor Mestre, les dijo a todos los familiares y personas que se sumaron a la marcha, “les doy la bienvenida a la Iglesia Catedral, haremos una oración acompañando esta marcha que vienen realizando desde la base Naval hasta aquí. Como hemos dialogado con algunos de ustedes en la base, les pido que vivan este momento tan fuerte y de tanto dolor, bien agarrados de Dios. Todo reclamo, todo planteo de situación interior que tienen derecho a vivir por lo que están experimentando, vívanlo de manera natural, abierta y libre pero bien agarrados de Dios, de la fe y de la presencia de nuestro Padre que nos protege, ama y cuida en todo momento y circunstancia”.