En el día de la Anunciación del Señor, el obispo rezó por la vida naciente

En el día de la Anunciación del Señor, Ain Karem y la pastoral de la mujer, organizaron un rosario y la misa en la Iglesia Catedral. La misa fue presidida por el obispo de Mar del Plata, monseñor Gabriel Mestre y concelebrada por los sacerdotes Héctor Bachmeier, Santiago Arriola asesores del grupo Ain Karem.

"El Dios con nosotros es parte de nuestra vida, desde el momento de la anunciación. Dios es fiel a su promesa y acompaña siempre a su pueblo y el Emanuel, el Dios con nosotros, se hace presente en la encarnación y en la anunciación que hoy juntos celebramos. Dios es fiel a su promesa, y esto es una invitación clara a confiar en él y su presencia en nuestras vidas, en las cuestiones particulares de nuestra existencia. Dios siempre es fiel", explicó el obispo en referencia a los textos evangélicos.

Luego monseñor Mestre agregó, "el sí de la Virgen nos compromete muy claramente, aquí estoy Señor para cumplir tu voluntad", y luego se refirió a la nueva exhortación apostólica,

Gaudete et exsultate, presentada ese mismo día en Roma, sobre la santidad y leyó "en este camino de santidad, no podemos dejar de lado la defensa de la vida, de manera particular la vida no nacida la más vulnerable en el seno de la madre, y oponernos -dice el papa en este texto y usa tres palabras- clara, firme y apasionada a todo tipo de legalización del aborto". A lo que el obispo agregó "clara firme y apasionada, siempre pacífica, porque dice el papa, se juega un elemento esencial de la vida humana. Para nosotros es un mandato evangélico, no matarás pero además de religioso es un tema profundamente humano, por eso nos jugamos por la dignidad humana por el principal y esencial derecho humano, que es el derecho a la vida. Y en una actitud totalmente pacífica, firme y apasionada nos oponemos a la legalización del aborto".

"Confiamos en su gracia, su poder, y nos descubrimos llamados a ser santos, en medio de nuestras fragilidades y debilidades, y nos jugamos en el testimonio de la vida cristiana, defendiendo y cuidando la vida que esté amenazada en todo ámbito, en situación de vulnerabilidad, marginación, pobreza, en los enfermos, en tantas situaciones de injusticia en las que que tenemos que defender y cuidar la vida, y sobre todo con una actitud clara, firme

y apasionada en contra de la legalización del aborto. Pidamos al Señor que cada uno desde nuestro lugar tengamos esta capacidad. De manera particular quiero agradecer a aquellos que en nuestra Iglesia particular: Fasta, Ain Karem, pastoral de la mujer, pastoral familiar y otros mopvimientos e instituciones y ámbitos de la Iglesia, y algunos que no son eclesiales pero que participan cristianos católicos, viven en serio con equilibro y de manera pacífica, esto que claramente es un elemento esencial de nuestra vivencia de fe, de cara a la realidad de nuestro ámbito contemporáneo", concluyó monseñor Gabriel.

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