Homilía del obispo en la fiesta de San Cayetano Mar del Plata

Con San Cayetano somos instrumentos de la bendición de Dios
para cuidar y defender la vida

Celebración de San Cayetano, martes 7 de agosto de 2018

Queridos hermanos:

¡Feliz día de san Cayetano para todos!

Una vez más, un 7 de agosto nos congregamos en torno al Santuario de San Cayetano.

Una vez más con fe recurrimos a Dios por intercesión del santo de la paz, el pan y el trabajo.

Una vez más, con esperanza pedimos la mediación del santo de la espiga para que Dios conceda a todos los argentinos tierra, trabajo y techo. Estas tres “t”, tierra, trabajo y techo, que nos regala en su reflexión el querido Papa Francisco.

Pedimos a San Cayetano que ruegue por nosotros. ¡San Cayetano: Ruega por nosotros!

Las lecturas que hemos elegido para este año tienen como eje común el tema de la bendición. En la lectura del AT y en el salmo Dios bendice a su pueblo y lo bendice con la paz. En el Evangelio Jesús bendice a los niños, abrazándolos e imponiéndole sus manos.

Hoy nosotros somos ese pueblo y esos niños que en este día nos descubrimos bendecidos por Dios con su presencia y su paz. ¡Nos sentimos abrazados por la bendición y las manos del Señor! Y esto lo experimentamos de parte de Dios por la poderosa intercesión de San Cayetano patrono de los trabajadores incluso en medio de las circunstancias difíciles de la vida.

Agradecemos a Dios que nos bendice y nos sigue bendiciendo. Damos gracias por el don de la vida, la familia y el trabajo. Agradecemos su poderosa bendición que nos permite seguir caminando juntos defendiendo y cuidando la vida, especialmente la vida inocente, la vida frágil y en situación de vulnerabilidad, la vida no nacida en el seno materno.
Pedimos con humildad conceda a todos los argentinos paz, pan, trabajo, tierra y techo. Pedimos que nuestros gobernantes tengan un corazón abierto para conducirnos con justicia y verdad atendiendo con sensibilidad a los más pobres, débiles y sufrientes. ¡Que en la Patria bendita del Pan no haya excluidos ni descartados! Rogamos a nuestros gobernantes que propicien políticas que generen trabajo digno y bien remunerado para todos los argentinos.

En la primera lectura de hoy, además de quedar en claro que es Dios quién bendice y es la fuente de toda bendición, aparecen Moisés, Aarón y los hijos de Aarón como
instrumentos de esa bendición de Dios. Como ellos, también hoy nosotros somos instrumentos de la bendición de Dios. Con san Cayetano somos instrumentos de la
bendición de Dios para cuidar y defender la vida. El entonces cardenal Mario Bergoglio, en su última celebración de San Cayetano, antes de ser elegido Papa el 7 de agosto de
2012, nos decía: Así que venimos con un encargo importante, venimos en representación de todos a pedir la bendición grande que necesita nuestra Patria. […]…venimos a pedir la bendición de Dios: que bendiga nuestra Patria, en todos sus habitantes, en toda su historia y su geografía.

¡Qué bueno! Se nos invita a ser representantes, instrumentos de la bendición de Dios para nuestros hermanos de toda la Patria por intercesión de san Cayetano. Orar todos
juntos desde aquí y encomendar de punta a punta la geografía y la historia de nuestra querida Patria Argentina.

Bendícenos Dios Uno y Trino, bendice nuestra Patria y por intercesión de San Cayetano te pedimos vida digna, paz, pan y trabajo para todos los argentinos.

Homilía San Cayetano 7 de agosto de 2018.pdf

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