“Queremos anunciar el valor de la vida, con convicción y testimoniarlo con valentía”

Cientos de fieles se reunieron a rezar por la vida en la Catedral

Ayer por la tarde, cientos de fieles se reunieron en la Catedral para pedir y rezar por la vida. La misa convocada por el obispado de Mar del Plata, fue presidida por el presbítero Luis Albóniga vicario general de la diócesis, y concelebrada por varios sacerdotes de la ciudad. Con pañuelos celestes, y consignas pidiendo “salvar las dos vidas”. La iniciativa se multiplicó en los templos principales de las ciudades que conforman la diócesis.

“Gracias a todos los que vinieron, respondiendo esta convocatoria para celebrar y rezar por la vida. Esa vida que siempre es don, no nos pertenece totalmente a nosotros, la recibimos como un regalo de la creación, en ese instante de la concepción, y que se renueva cada vez por medio de la vida de la gracia. Qué lindo saber que en todas las localidades de la diócesis estamos rezando juntos, con un solo corazón. Rezar es un gesto sencillo, humilde, puede parecer hasta poca cosa, pero es de gran alcance, es sencillo y humilde porque reconocemos que solos nos podemos, que sólo con la ayuda de Dios podemos valor y cuidar toda vida humana, desde el primer instante de la existencia en la concepción”, inició diciendo Luis Albóniga en su homilía.

“El Señor ama toda vida con amor eterno, no es un Dios lejano e indiferente, sino presente y comprometido. Esa es la base de nuestra fe, encarnada en la vida de cada uno, en las luchas, en los dolores. A Dios le pedimos, en este gesto humilde que escuche el clamor de su pueblo que pide que toda vida sea respetada y cuidada”, resaltó el vicario de la diócesis.

Más adelante, haciendo referencia al Evangelio de la cananea que suplica a Jesús que sane a su hija, expresó “en esta hora de nuestra patria los creyentes, la familia de la Iglesia calmamos al Señor con la misma urgencia que esta mujer cananea del Evangelio. Llamamos, oramos, nos postramos, sentimos la gran responsabilidad de tener conciencia clara del valor de la vida. Por eso queremos anunciarlo, con convicción, testimoniarlo con valentía. Pedimos por los legisladores por todos y cada uno de nuestros compatriotas. Al mismo tiempo la actitud de Jesús nos anima a renovar nuestros esfuerzos en el cuidado de la vida, no queremos una lucha que nos enfrente y nos divida, ya es demasiado enfrentamiento, demasiada división y dolor. Nuestra opción ha sido y seguirá siendo el compromiso por cada persona desde el instante mismo de su concepción”.

“El ejemplo de Jesús en el Evangelio, nos anima a la esperanza, nos invita a ir más allá de toda frontera, a salir al encuentro de todos, y a seguir nutriendo con nuestro compromiso los hospitales de campaña: el de Ain Karem que acompaña y cuida a la mujer que ha concebido a veces en condiciones verdaderamente dramáticas, y se siente sola desorientada e incluso desesperada. El hospital de campaña de Cáritas, presente en cada comunidad eclesial para dar una respuesta a los más pobres y necesitados de la ayuda material y del encuentro fraterno; el de Hogar Nazaret, carpa del encuentro y mesa familiar para tantos que no tienen otra casa que la calle. El hospital de campaña de la pastoral de la salud que acompaña a todos: a los más pequeños, a enfermos hospitalizados, los abuelos que están en los hogares, los que se están muriendo; el hospital de campaña del Hogar de María y el Cottolengo que son signo claro de que para Dios y su Iglesia no hay descartados. Y así podríamos seguir con tantas comunidades y servicios que son el rostro de la misericordia de Dios que ama con amor eterno. Señor escucha nuestra suplica humilde por la vida por toda vida” concluyó el sacerdote.

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