Monseñor Mestre celebró a la Virgen de la Consolación

El pasado martes, monseñor Gabriel Mestre, obispo de Mar del Plata, presidió la misa en honor a la Virgen de la Consolación en la parroquia Nuestra Señora de Fátima, ubicada en Alberti casi Güemes de Mar del Plata. Los acompañaron el párroco del lugar, Fray Patricio Pamo y fieles que se acercaron a la eucaristía.

"Qué linda celebración que la espiritualidad mariana nos propone, todos ustedes queridos hermanos tienen presente a Ntra. Sra. de la Consolación, que se relaciona con el relato evangélico del episodio de las bodas de Caná, uno de los grandes textos, donde claramente el papel de intercesora de la Santísima Virgen María queda patente, junto al otro gran relato de intercesión, justamente en el mismo evangelio de Juan -al final en el capítulo 19-, cuando Jesús entrega como Madre a María al discípulo que más ama", inició diciendo el obispo en su homilía.

Luego añadió, "por eso queridos hermanos, lo primero mirar a Dios como fuente y raíz de todo consuelo. Quién de nosotros no experimenta en el camino de la vida la necesidad del consuelo de Dios en las dificultades, en los sinsabores, en las cruces, en las tribulaciones. En la tribulación que a veces se transforma en cierta persecución, como hemos tenido en este tema del cuidado de la defensa de la vida que tenemos como mandato evangélico, que lamentablemente más allá de reflejar los pensamientos distintos, en algún caso seguro que hemos recibido alguna actitud más virulenta con respecto a este tema. Las incomprensiones que intencionalmente se dan en la vida de todo cristiano y en la vida de la misma Iglesia. Ante esta realidad, queridos hermanos, mirar a Dios como fuente de todo consuelo.

"Y la disposición para experimentar el consuelo que sólo de Dios nos puede venir, porque es Dios de todo consuelo como claramente afirma San Pablo. Teniendo presente esto, agarrarnos bien fuerte del manto de María porque sabemos que ella es Madre de todo consuelo y todo lo que nos viene de Dios, nos puede venir también por la intercesión maternal, materna y tierna, de la Santísima Virgen María. Por eso qué lindo que hoy la podamos contemplar como Madre de todo consuelo, encontrar en su maternidad, encontrar en su fidelidad, muchas veces esas dosis de consuelo que de manera particular necesitamos por las distintas circunstancias que atravesamos en el camino de la vida", manifestó Mestre.

"Dios es fuente de todo consuelo; María instrumento, intercesora, depositaria particular del consuelo de Dios para todos nosotros; y en tercer lugar, queridos hermanos, como discípulos de Jesús, ser realmente misioneros de Jesús, y ser nosotros instrumentos y transmisores del consuelo que nos viene de Dios", consideró el obispó y agregó "en un mundo tan atribulado, tan complejo y tan “patas para arriba”, más que nunca necesitamos ser instrumento del consuelo divino. Ser en las circunstancias positivas, ser también elementos de consuelo en las circunstancias negativas, difíciles de la vida; cuando uno tiene que corregir. Uno puede corregir de manera dura o con una actitud de profundo consuelo. Y por ahí la corrección es la misma, pero la disposición que ponemos cuando realmente nos dejamos atrapar, cuando somos testimonio del consuelo divino, la realidad va a ser totalmente distinta".

¡Gracias a María, Federico y Juan por las fotos, audio y desgrabación!

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