“¿Sentís que el dolor taladra tu corazón? Abrazate muy fuerte a nuestro Señor Jesucristo que es la Resurre cción y la Vida”

Monseñor Mestre esta tarde en el cementerio Parque Municipal.

Esta tarde, a pesar de la lluvia y el intenso frío, decenas de fieles se acercaron a la misa que se realizó en conmemoración de todos los difuntos en la capilla Exaltación de la Santa Cruz del Cementerio Parque de Mar del Plata. La misma fue presidida por monseñor Gabriel Mestre, obispo de Mar del Plata, junto al párroco de la zona, el padre Héctor Díaz y acompañados por el diácono Enrique Morales.

Durante la homilía, el obispo expresó “todos los años, el 2 de noviembre, conmemoramos a todos los queridos fieles difuntos. Como recordamos la partida de cada uno de ellos, el día del padre, de la madre, a veces con dolor el día del niño y los aniversarios particulares, son momentos donde el recuerdo de los que han partido a la Casa del Padre se hace fuerte en nuestro corazón. Hoy también 2 de noviembre los tenemos presentes a todos y de manera particular, rezamos la eucaristía en el Cementerio Parque que es el más grande de la ciudad.. Nos acompañan el padre Héctor, el diácono Enrique y algunos laicos de la ‘pastoral del dolor’ que han estado acompañando a los que se han acercado en este día”.

“No hablamos de celebración, sino de conmemoración porque inexorablemente la realidad de una pérdida de un ser querido, incluye dolor y sufrimiento, y esto queridos hermanos, es signo de normalidad. Si a alguien no le duele, no sería normal porque esto es propio de los humanos. Asimismo la conmemoración de los fieles difuntos, se transforma misteriosamente en celebración porque el acento no lo ponemos en primer lugar en aquellos que perdemos, ni en el dolor real asumido de los que extrañamos, sino que el acento lo ponemos en Cristo que ha resucitado, que es el Camino la Verdad y la Vida. De alguna manera nos tenemos que hacer eco, de lo que los seres celestiales le preguntan a las mujeres en el Evangelio que acabamos de escuchar ‘¿por qué buscan entre los muertos al que está vivo?’. Conmemoramos a los queridos fieles difuntos y celebramos el triunfo sobre la muerte de Cristo, celebramos que la muerte no tiene la última palabra, sino la resurrección de nuestro Señor Jesucristo”.

” Cristo venció la muerte y eso nos da la posibilidad a sus discípulos e hijos, de vencer la muerte por su gracia y su poder. Esto no elimina el dolor por nuestros queridos fieles difuntos, sino que le da un sentido totalmente diferente. La última palabra no la tiene la muerte, ni la cruz, ni nuestro dolor, la última palabra la tiene Jesucristo resucitado entre los muertos”, agregó monseñor Mestre.

“Qué importante aprender a vivir nuestras despedidas, nuestros dolores, y duelos de la mano de Jesús, Él da sentido. No nos perdamos de vivir con fe, la realidad de la pérdida de un ser querido, llorá todo lo que quieras, pero llorá con fe, de la mano de Jesucristo. ¿Sentís que el dolor taladra tu corazón?, sí es real, pero abrazate muy fuerte a nuestro Señor Jesucristo que es la Resurrección y la Vida. Qué lindo si nos animamos a vivir con fe, que no sea formal y exterior, sino con una fe vital abierta, sincera, profunda comprometida, con una fe que se cuestiona que busca encontrarse con el Señor y así contagiar al mundo que muchas veces no tiene la gran riqueza que tenemos nosotros que es el don de la fe. Podemos tener dolor por la pérdida de un ser querido difunto, pero tenemos una gran riqueza, tenemos fe: flacucha, debilucha, necesitada de crecimiento y conversión pero tenemos fe, creemos realmente que Jesucristo es la resurrección y la vida. Qué lindo si somos capaces desde nuestra fe, de contagiar a nuestro mundo, muchas veces abatido para que puedan descubrir otros hermanos, que en Cristo el dolor el sufrimiento tiene sentido, insospechado porque la última palabra no la tiene la muerte, sino la última palabra la tiene Jesucristo”.

Al finalizar la eucaristía, el obispo bendijo a todos los presentes que estaban reunidos en la capilla y agradeció a la pastoral del dolor que acompañan no sólo hoy, sino siempre a todos aquellos que están sufriendo por la pérdida de un difunto. Aquellos que deseen contactarse con la pastoral de manera gratuita, pueden hacerlo al 0223 15424 1270 al mail padiglesiacatolica o por Facebook: Pastoral del dolor.

 

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