Se realizó el retiro de verano del obispo en Mar del Plata

El pasado viernes, el obispo diocesano predicó el retiro espiritual de verano en el marco de la Fiesta de la Conversión de San Pablo, en la Iglesia Catedral.

El título del mismo fue tomado de la Carta de San Pablo a los Gálatas: “Me amó y se entregó por mí” (Gal 2, 20), intentando marcar la centralidad del impacto de Cristo en el corazón y en la vida del Apóstol, que debe, en cierta forma, actualizarse en la vida de todo discípulo misionero del Señor.

En esta fiesta tan importante, puso énfasis que todos estamos en continuo camino de conversión. Una conversión que debe ser sostenida en el tiempo y que consiste en salir de la mediocridad ambiental y así, abrirnos al proyecto que Dios tiene para la vida de cada uno.

A la luz de otros textos de San Pablo, remarcó que el creyente debe ser una persona “en camino”, que todavía no está totalmente realizado en su vida y proyectos, y por lo tanto, tiene que dejarse alcanzar por Cristo para así poder cumplir el proyecto, el sueño que Dios tiene para la vida de cada uno, el cual está marcado por la plenitud y la felicidad.

Al finalizar saludó a los fieles presentes, de manera particular a los hermanos de la comunidad turista que se acercaron en gran número.

¡Gracias al padre Cristian por las fotos y la crónica!