Los #TresPuntitos de Monseñor Mestre para este Domingo 4º Durante el Año

Domingo 4º Durante el Año Ciclo C. 3 de febrero de 2019

Primera lectura: Jer 1,4-5.17-19

Salmo: Sal 70,1a.5-6ab.15ab.17
Segunda lectura: 1Co 12,31-13,13 (o bien más breve 1Co 13,4-13)
Evangelio: Lc 4,21-30

         A la luz de las lecturas de este Domingo propongo tres puntos para meditar y orar sintetizados en tres palabras: FE, PROFETAS, AMOR.

1.     Que la admiración se transforme en FE.
2.     PROFETAS al estilo de Jesús.
3.     Estamos de parte del AMOR.

img_2635

1.     Que la admiración se transforme en FE.
Todos quedan admirados con Jesús. Sin embargo pasan de la admiración a las preguntas y de las preguntas a una clara falta de FE. No entienden cómo alguien que es contemporáneo a ellos y que conocen pueda hacer enseñanzas y milagros tan grandiosos. Jesús responde con un refrán popular de la época que nosotros hoy lo sintetizamos así: “nadie es profeta en su tierra”. Este dicho refleja la experiencia de Israel que muchas veces ha rechazado a sus profetas porque eran hombres o mujeres del mismo pueblo con los que compartían la vida y todas las circunstancias históricas. El gran drama del evangelio de este Domingo es que la admiración no se pudo trasformar en FE. La Buena Noticia será que la admiración en Jesús se transforme en FE. Que el asombro y el maravillarse por los milagros del Señor no quede solo en eso sino que sea puente, vehículo para crecer más en el camino de la FE. El Señor no es “un” profeta más sino que es “el” Profeta, Mesías y Salvador, Dios y Señor. Jesús sigue obrando maravillas. No solamente en algún milagro visible y grandilocuente. Sino también en los “milagros cotidianos”: la reconciliación de dos personas, la conversión del corazón de un hermano, el optimismo y la fuerzas de una familia en medio de la adversidad… Sólo hay que saber mirar para que de la admiración y el asombro pasemos a una verdadera actitud de FE.

¿Qué me impacta de Jesús?  ¿Por qué? ¿Soy un hombre o una mujer de verdadera FE? ¿Logro percibir que detrás de todo lo bueno Él siempre está presente de una u otra forma? Al leer las Escrituras: ¿paso de la admiración a la FE? ¿Confío realmente en aquel que tiene el poder de sanar en profundidad el corazón humano?

2.     PROFETAS al estilo de Jesús.
Jesús es el único PROFETA con mayúsculas. Y nos llama, desde el Bautismo, a ser sus PROFETAS. Es decir a anunciar la Buena Noticia del Reino a toda la humanidad. Ser PROFETAS al estilo de Jesús significa ser misioneros de su Palabra. Misioneros coherentes: es decir que buscamos vivir aquello que anunciamos como lo hizo el Señor para ser humanamente lo más creíble posible.Misioneros veraces de una Palabra que no es nuestra: no nos anunciamos a nosotros sino la verdad de su Palabra; somos sus instrumentos. Misioneros en medio de la adversidad: asumimos que, como le pasó a Jesús, la tribulación y las dificultades estarán de una u otra forma presente en el servicio del anuncio; sin embargo diferenciamos asumir la adversidad de la tentación de victimizarse tan presente en nuestro mundo cotidiano. Estamos llamados a ser PROFETAS al estilo de Jesús.

¿Me redescubro cada día llamado por Jesús a ser su PROFETA? ¿En qué circunstancias de vida tendré que ser hoy un auténtico PROFETA? ¿A qué personas, de forma privilegiada, deberé en este momento realizar con más delicadeza el anuncio PROFÉTICO? ¿Soy coherente en mi servicio PROFÉTICO? ¿Anuncio su Palabra o caigo en la tentación de parlotear mucho de mi palabra humana…? ¿Acepto cada día la adversidad y la eventual tribulación a causa de mi coherencia y anuncio PROFÉTICO de la Palabra de Dios? Si esto ocurre: ¿lo vivo con serenidad y verdadero espíritu de fe? ¿Tiendo a victimizarme en mis ambientes? ¿Disfrazo de supuesto PROFETISMO mis dificultades vinculares cuando en realidad tienen que ver con mis límites y mis pecados?

3.     Estamos de parte del AMOR.
La segunda lectura no necesita mucho comentario. Es un texto claro y directo a la vez que profundo y con mucho material para la meditación. El núcleo de la reflexión es el camino más perfecto que es el AMOR. Antes de rematar con “el AMOR no pasará jamás” se lo describe de manera abundante con 7 elementos positivos (el AMOR es) y 8 elementos negativos (el AMOR no es). Con estos 15 elementos se muestra de forma elocuente lo que es el AMOR en clave cristiana. Sabiendo que Dios es amor y nos da su gracia por AMOR a nuestro corazón, el desafío será poder confrontar estos puntos de San Pablo con nuestra propia vida en todos sus ámbitos vinculares y preguntarnos con sinceridad si realmente estamos del lado del AMOR. El signo distintivo del AMOR cristiano es la capacidad de dar la vida y entregarse en el servicio por los hermanos.

¿Cómo están hoy mis vínculos con los demás en los diversos ámbitos en dónde se desarrolla mi vida? En mi vida relacional: ¿prima el camino más perfecto del AMOR? ¿Cómo debería aplicar eso de que el AMOR es paciente, servicial, no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, se regocija con la verdad, todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta…? 

+Mons. Gabriel Mestre
Obispo de Mar del Plata
Argentina.

Anuncios