LOS #TRESPUNTITOS DE MONSEÑOR MESTRE PARA ESTE 7° DOMINGO DURANTE EL AÑO

Domingo 7º Durante el Año Ciclo C. 24 de febrero de 2019

Primera lectura: 1Sam 26,2.7-9.12-14.22-23
Salmo: Sal 102,1-4.8.10.12-13
Segunda lectura: 1Co 15,45-49
Evangelio: Lc 6,27-38

El Evangelio de este Domingo nos regala varios puntos de meditación tomados del discurso de la llanura que comenzamos a leer el fin de semana pasado con el relato de las bienaventuranzas. Son muchas las enseñanzas de Jesús en este texto y llevaría mucho tiempo detenerse en todas. Propongo una posible puerta de entrada al relato en tres puntos sintetizados en tres verbos: AMAR, JUZGAR, AJUSTAR.

1. AMAR a todos y siempre
2. JUZGAR con misericordia
3. AJUSTAR la medida

1. AMAR a todos y siempre
¡Qué difícil que es AMAR! ¡Qué difícil que es AMAR a nuestro enemigos! El primer problema lo tenemos en la palabra y el concepto de enemigos. ¿Tenemos realmente enemigos? Dependerá del alcance que le demos al término y de la realidad de vida de cada uno. Por lo pronto pienso que en sentido amplio todos podemos tener algún enemigo. Aunque no sea declarado como tal. Personas o grupos que de una u otra forma nos han hecho o nos hacen algo de mal. No necesariamente un mal grave, pero sí algo que es negativo para nuestra vida. La Palabra de Jesús es imperativa y nos dice que a ese o a esos enemigos hay que AMARLOS siempre y en toda circunstancia. El AMOR no se reduce a los que elegimos de antemano sino que el AMOR es para todos. Este es el único horizonte del Evangelio: AMAR a todos y siempre. Nos puede costar más o menos, lo podemos vivir mejor o peor Pero no debemos bajar los brazos y renunciar al AMOR a todos, también a nuestros enemigos.

¿Qué implica para mí AMAR a los enemigos? ¿Tengo enemigos? ¿Quiénes podrían ser hoy mis enemigos? ¿Busco AMAR? ¿Intento AMAR de corazón sostenido por la gracia de Dios? ¿AMO a todos y siempre?

2. JUZGAR con misericordia
Es llamativo que Jesús invite a no JUZGAR. Es inevitable que en la vida realicemos JUICIOS. Incluso sobre las cosas más triviales, las situaciones de todos los días reclaman de nosotros un JUICIO adecuado. En el contexto de esta afirmación que hace el Maestro está la actitud negativa de JUZGAR sin misericordia. Por eso el Señor es enfático y marca el no JUZGAR. Teniendo presente la invitación que se nos hace de ser misericordiosos como el Padre, la propuesta de Jesús pasa por JUZGAR con misericordia.

¿JUZGO a los demás? ¿De qué forma JUZGO? ¿Intento JUZGAR con misericordia? ¿Qué situaciones de mi vida reclaman JUICIOS en este momento? ¿Cuáles son los más importantes y cuáles secundarios?

3. AJUSTAR la medida
En el centro del texto de hoy está la regla de oro: hacer por los demás lo que deseamos que hagan con nosotros. Esto, que esperaría cualquier persona que está en sus mínimas cabales, es lo que tenemos que hacer siempre con los demás. ¡Qué saludable tener AJUSTADA la medida que pretendemos con nosotros para hacerla con los demás! Tener AJUSTADA la medida nos va a permitir respetar, dialogar, comprender, tener paciencia, equilibrar, serenar y tantos otros valores que son muy necesarios hoy en el mundo vincular y relacional.
¿Cómo mido a los demás? ¿Cómo me mido a mí mismo? ¿Busco AJUSTAR la medida según las categorías que Jesús me propone en el Evangelio? ¿En qué aspectos deberé AJUSTARME más y mejor?

+Mons. Gabriel Mestre
Obispo de Mar del Plata
Argentina.