LOS #TRESPUNTITOS DE MONSEÑOR MESTRE PARA ESTE DOMINGO 8º DURANTE EL AÑO (C)

Domingo 8º Durante el Año Ciclo C. 3 de marzo de 2019.

Primera lectura: Eclo 27,4-7

Salmo: Sal 91,2-3.13-16
Segunda lectura: 1Co 15,51.54-58
Evangelio: Lc 6,39-45

         A la luz de las lecturas de este Domingo propongo tres puntos para meditar y orar sintetizados en tres palabras: OJOS, FRUTOS, VICTORIA.

1.     OJOS sanos para mirar
2.     FRUTOS buenos
3.     VICTORIA sobre la muerte

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1.     OJOS sanos para mirar.
Las metáforas sobre la ceguera y los OJOS cubiertos son más que elocuentes en las palabras del Señor de este Domingo. La tentación de querer guiar a otro cuando nosotros mismos no estamos maduros para conducirnos se puede dar en muchas circunstancias de nuestra vida. Sabemos que necesitamos sanar nuestra mirada, curar y liberar a nuestro OJOS de todo obstáculo. En la superficialidad cotidiana corremos el riesgo de querer sanar los OJOS de los demás sin darnos cuenta que nuestros OJOS están enfermos, obstruidos e incapacitados para ver lo que hay que ver. Tenemos que abrirnos al Señor para limpiar nuestra mirada y dejarnos curar los OJOS para ver las cosas como son. Los OJOS bloqueados distorsionan la realidad y nos hacen analizar y discernir la vida de forma equivocada. ¡Pidámosle a Jesús que sane y libere nuestros OJOS para ver con claridad!

¿Cómo están mis OJOS hoy? No importa en primer lugar el sentido físico: ¿cómo están mis OJOS a nivel religioso y humano? ¿Cómo es mi mirada de la vida y de la historia cotidiana…? ¿Con qué OJOS miro a los demás? ¿Tengo OJOS justicieros y rígidamente juzgantes? ¿Busco tener OJOS misericordiosos y comprensivos?

2.     FRUTOS buenos.
Tanto la primera lectura, como el Salmo y el Evangelio insisten sobre los FRUTOS, sobre los FRUTOS buenos que tenemos que dar. En este caso también la metáfora que usa la Palabra es contundente y nos invita a hacernos la pregunta sobre qué tipo de FRUTOS estamos dando en la vida. La sabiduría bíblica es clara: “el árbol bien cultivado se manifiesta en sus frutos” (primera lectura), “en la vejez seguirá dando frutos” (salmo), “no hay árbol malo que dé frutos buenos” (Evangelio). Si el Señor con su gracia está en nuestra esencia, si los valores del Evangelio son la sabia que corre por nuestras venas y arterias entonces nuestros FRUTOS serán esencialmente buenos. Por la humana debilidad podemos tener una caída, pecar y fallar en algunos momentos. Pero si nuestra raíz está en el Señor va a dominar en nuestra vida los FRUTOS buenos del Reino.

¿Qué implica para mí hoy dar FRUTOS buenos? ¿Qué FRUTOS estoy produciendo hoy en mi entorno? Mirando la realidad social, familiar y comunitaria: ¿qué FRUTOS son más urgentes en este momento de la vida y de la historia? ¿Qué puedo hacer para que la pastoral de la Iglesia en la cual estoy inserto pueda dar los FRUTOS buenos que Cristo hoy nos reclama?

3.     VICTORIA sobre la muerte.
La segunda lectura es una excelente catequesis de San Pablo sobre la fe en la resurrección y la vida eterna por la VICTORIA de Cristo sobre la muerte. Es un tema esencial de nuestra fe que no siempre es suficientemente vivenciado y transmitido. A nuestro mundo contemporáneo en general le cuesta hablar de la muerte porque no suele haber esperanza en la resurrección. A nosotros, que tenemos la esperanza en la vida eterna, a veces nos cuesta anunciar con claridad que la muerte ha sido vencida y que la vida tiene la VICTORIA. Suele haber un poco de miedo y hasta cierto complejo de hablar de la vida eterna, la resurrección y la vida y sobre la VICTORIA de Jesucristo sobre la muerte. Vivamos y transmitamos con gozo este artículo de nuestro Credo que expresa uno de los contenidos esenciales de nuestra fe: “Creo en la resurrección de los muertos y la vida eterna”.

Como hombre o mujer de fe: ¿anuncio la VICTORIA de Cristo sobre la muerte? ¿Creo realmente en la vida eterna? ¿Proclamo que Jesús es realmente la resurrección y la vida? En mi ambiente habitual: ¿busco ser “catequista” de la vida eterna? En los momentos de cruz y de dolor por la pérdida de un ser querido: ¿busco alimentarme y alimentar la fe de los demás con la Palabra de Dios que me transmite la VICTORIA del Señor sobre la muerte? 

+Mons. Gabriel Mestre
Obispo de Mar del Plata
Argentina.