El padre Hugo Segovia celebró la misa por el día del locutor

Locutores marplatenses se dieron cita este miércoles en la Catedral para celebrar en su día, la misa junto al padre Hugo Segovia, quien viajó especialmente desde Necochea para la ocasión.

Entre la concurrencia, se destacó la presencia del secretario general de la Sociedad Argentina de Locutores seccional Mar del Plata, Alberto Solari, y de la de varios miembros de la entidad. Al inicio de la celebración, el vicario de la Catedral, Pbro. Juan Cruz Mennilli, agradeció en nombre del obispo, monseñor Gabriel Mestre –quien se encontraba viajando a Necochea- la presencia del padre Segovia y de todos los presentes.

“Agradezco en este día a la Sociedad Argentina de Locutores que nos da la ocasión de encontrarnos para celebrar la eucaristía y ofrecer los gozos y las esperanzas, las angustias y las fatigas de todos ustedes, que además comparten con las audiencias”, manifestó el padre Hugo, a la vez que reveló el vínculo entre la radio y su vocación sacerdotal al explicar que “si bien en la base –de su llamado- está Dios, cuando tenía diez años escuchaba por Radio Belgrano la versión radioteatra de ‘Los Miserables’ de Victor Hugo, dejando una profunda huella en mí la escena en la cual el obispo salva a Jean Valejan haciéndose una cosa con él”.

Segovia, que desde hace décadas está presente en diferentes programas de radio, aseveró que los locutores “llevan a cabo con sus voces un ministerio de alivio y comprensión que enamora a los oyentes” y agregó “como dice Victor Agú ‘te puedo contar el hundimiento del Titanic o el cruce de los Andes sin producción porque todo depende de la imaginación del que escucha, que así termina siendo coguionista, coescenógrafo y coprotagonista de la historia’”. “Es la cercanía que le hace decir a Graciela Borges ‘te miro, te escucho, y tengo la sensación de un oído y un corazón que se conectan’”, citó.

Segovia añadió, “en este ofrecimiento hacemos entrar las intenciones personales y las de los medios para los cuales trabajan, y las de los muchos de ustedes que no tienen salida laboral. También el recuerdo dolorido y emocionado de los que ya partieron y escuchan la voz de Aquel que con la suya creó el cielo y la tierra.”

Y destacó que “aún corriendo el riesgo de olvidarme de muchos quiero hoy nombrar a dos: Zaida Péres, a quien llamaba ‘la voz más linda del mundo’; y Luis María Stanzione, que nos enseñó a unir la noche con los libros”.

“Por último quiero animarme a pedirles que nos ayuden y acompañen con su voces a salir de nosotros mismos, a ser Iglesia en salida, como nos pide una y otra vez el papa Francisco, para que nada de lo humano nos resulte ajeno y que asumamos a fondo aquello que está en el origen de su Pontificado: no olvidarnos de los pobres.” “Ustedes como maestros de la comunicación son necesarios para que como dice el nuevo Arzobispo de Lima, ‘las periferias no queden destruidas y así la Iglesia se constituya cada vez más como instrumento de servicio”, enfatizó el sacerdote dirigiéndose a los locutores presentes.

¡Gracias al padre Juan Cruz por la crónica y las fotos!