JÓVENES MISIONANDO EN OTAMENDI

¡Misioneros de otros lugares en nuestra Diócesis! Compartieron con el padre Obispo Gabriel reflexiones sobre este tiempo misional que pide la Iglesia.

Del 3 al 12 de enero estuvo misionando en OTAMENDI el grupo misionero de jóvenes “San Agustin” de la Parroquia Nuestra Señora de la Rábida, de la Arquidiócesis de Buenos Aires.

Les compartimos el hermoso testimonio de Lourdes:
“Sin duda voy a necesitar un par de días para poder entender completamente el regalo que Jesús nos hizo al llevarnos a este nuevo destino. El corazón y la retina se quedaron allá, en cada uno de los momentos maravillosos que nos regaló la comunidad de Otamendi.
Veníamos de misionar en otro lugar, un lugar donde habíamos creado lazos muy fuertes, y honestamente me costaba pensarme en una nueva comunidad, con gente que no conocía, personas con las que todavía no había compartido nada. Y acá Jesús no se cansa de darme todas las respuestas de manera amorosa, esta no era gente que no conocía, nos conocíamos en Jesús, ¡claro! Lo que siempre vamos a compartir y vamos a tener en común es el Amor más hermoso, eterno e infinito, el Amor de Dios. Somos hermanos en Jesús. Somos por Cristo, con Él y en Él, y eso es lo más absoluto que tiene que mover a un misionero, a todos los bautizados, ese fuego que quema en el corazón, que necesita ser expresado, el de anunciar a Jesús para todos. El anunciar el Amor mas grande de la historia del ser humano, ese que se da y se vuelve a dar siempre y está disponible para todo aquel que le abra su corazón.
La frase que se viene a la cabeza al pensar en estos días compartidos con la comunidad de Otamendi y mis amigos del grupo misionero es ‘Maestro, qué bien que estamos acá’, pensando también que después de que Pedro dice esto Jesús los lleva de nuevo a la rutina, mostrándonos así que el anuncio de la Buena Noticia no queda solo en estos días de misión, se tiene que trasladar a la vida diaria, porque una vez que Jesús irrumpe en nuestras vidas ya nada es igual, ya no podemos quedarnos callados”.

Seguimos unidos en oración por los frutos de todas las misiones que se están llevando a cabo este verano en nuestra Diócesis de Mar del Plata.