FIESTA DEL PATRONO DE LOS PESCADORES

En su mensaje en la fiesta religiosa el padre Obispo Gabriel Mestre hizo una súplica para que los gobernantes puedan cuidar y defender las fuentes de trabajo de nuestro Puerto al servicio de la producción y economía local y regional.

Como es tradicional esta tarde de domingo se realizó la fiesta San Salvador, patrono de los pescadores de Mar del Plata. El padre Obispo Gabriel Mestre presidió la ceremonia religiosa y la procesión con la imagen de San Salvador y de la Sagrada Familia hasta la banquina donde se llevó a cabo la colorida procesión náutica en el Buque Pesquero Francesca, surcando las aguas del puerto. Allí el Obispo hizo una invocación religiosa por los fallecidos en el mar, por los Tripulantes del Ara San Juan y se arrojarán ofrendas florales. Al regreso, el padre Obispo brindó un mensaje a los pescadores y bendijo los frutos de mar y artes de pesca. El acto finalizó con un homenaje a la Patria entonando el Himno Nacional Argentino.

Luego, la procesión regresó a la Parroquia donde el cura párroco Miguel Caciutto hizo la Bendición final con el Santísimo Sacramento.

Numeroso público, entre ellos los pescadores y su familia, se dieron cita junto a miles de turistas para vivir esta colorida fiesta religiosa religiosa popular local.

MENSAJE TEXTUAL A LOS PESCADORES DEL OBISPO GABRIEL MESTRE
Nos encontramos en el Puerto de la ciudad de Mar del Plata celebrando la Fiesta de los Pescadores. Brota de nuestro corazón una profunda acción de gracias a Dios por el don bendito del mar y sus frutos que permite el trabajo y la posibilidad real de que el pan cotidiano llega a la mesa de muchas familias. Damos gracias a Dios por el trabajo generoso y abnegado de los pescadores, los hombres de mar, y tantas mujeres que trabajan en los diversos estamentos de la industria pesquera local.
La acción de gracias se une a la súplica. Súplica confiada a Dios para que abra los corazones de todos, especialmente de nuestros gobernantes, para que siempre puedan cuidar y defender las fuentes de trabajo de nuestro Puerto al servicio de la producción y economía local y regional. Que desde el ámbito político se promueva el desarrollo integral, abierto siempre a las nuevas tecnologías pero con una mirada profundamente social donde el centro siempre sea el ser humano y el bien común. El Papa Francisco lo decía hace pocos días en el Mensaje al Foro Mundial de Davos 2020: “Todos somos miembros de la única familia humana, de allí emana el deber moral de cuidar unos de otros y por eso situar a la persona humana en el centro mismo de la política”. Que siempre esté garantizada la seguridad de los que trabajan en tierra y, sobre todo, en el mar.
Le pedimos a Jesucristo, el Salvador del mundo, por intercesión de la Bienaventurada Virgen María, que nos regale su poderosa bendición que proteja a cada persona y familia, que asista siempre a nuestro Puerto, la ciudad y la querida Patria Argentina. Que conceda la luz que no tiene fin a los que han partido mientras trabajaban en el mar.

Con mi afecto y bendición de padre, hermano y amigo.

Mar del Plata, 26 de enero de 2020.